¿Hacer un filete congelado a la parrilla? ¡Es posible!

¿Hacer un filete congelado a la parrilla? ¡Es posible!

Planificar una parrillada no es cosa fácil. Organizarse entre amigos y familiares para saber cuántos invitados asistirán y determinar qué traerá cada quien casi siempre resulta tedioso. La idea es lograr que estén todos los alimentos y en las cantidades correctas para que todo el mundo se sacie y pasen una velada agradable.

Sin embargo, siempre hay invitados de última hora o surgen imprevistos que pueden dañar todos los planes. Quizás hayan quedado unos filetes en el congelador o no alcancen los que están descongelados, y no dé tiempo de tenerlos sobre la parrilla a la hora pautada.

¿Es ese un impedimento? ¡No! Resulta que cocinar la carne congelada sobre una parrilla es aún mejor que si se hiciera de la forma tradicional. Está comprobado que al estar a muy bajas temperaturas, el filete se cocinará más lento y el interior quedará rosado y tierno como a todo el mundo encanta.

Pero no es tan sencillo como parece. Hay que tener en cuenta estas recomendaciones para que el producto final sea un filete cocido a la perfección con un centro bastante jugoso.

Congelar correctamente la carne

No se trata solamente de poner el filete en el freezer y sacarlo horas después para lanzarlo sobre la parrilla. Hay que ser un poco más cuidadosos. Es importante que se coloque la carne totalmente recta para que queda plana y se cocine uniformemente al estar sobre las rejillas. De lo contrario, si esta se congela doblada o estrujada por otros alimentos, el resultado no será el mismo.

También es indispensable que esté bien envasado o cubierto para que no tenga quemaduras de frío, lo que hace que el filete pierda su rica y perfecta textura.

Usar cortes gruesos

Recurrir a esta técnica con bistec delgado sería un desperdicio. Precisamente, el truco de cocinarla congelada es que su cocción sea mucho más lenta, de modo que queda bastante dorada por fuera y roja por dentro, gracias a que el interior es la zona que menos calor recibe.

Si se utiliza un corte fino, la carne se cocinaría muy rápido y probablemente quede demasiado gris. Por ello, un corte de al menos tres centímetros de grosos es el ideal para este métodos.

Chequear las temperaturas

Otro truco es el de tener dos zonas con distintas temperaturas en la parrilla. En otras palabras, se requiere que en uno de los lados el calor sea bastante intenso para colocar en un principio el trozo de carne y dejar que se caramelice por fuera.

Luego, lo recomendable es moverlo hacia una zona de menos calor para que continúe lentamente la cocción.

Sazonar durante el proceso

Un filete congelado jamás podrá sazonarse, pues la sal y otros condimentos no se adhieren tan fácilmente a la piel en este estado. En vista de tal aspecto, se debe colocar el filete sin sazonar sobre la parrilla, en el lado de mayor temperatura. Cuando se le vaya a dar vuelta para colocar del otro lado, se agregan la sal y la pimienta u otro condimento sobre el lado que ya esté cocido.

El calor ayudará a que la sal se derrita y realzará el sabor de la carne.

Fuente: Cocina y Vino

aM

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