Quesos suizos para una tabla de excepción

Quesos suizos para una tabla de excepción

Para los suizos el queso es parte de su idiosincrasia. En sus altos y hermosos prados pervive una tradición quesera centenaria con un abanico de 450 variedades. Con excelente calidad, sabor exquisito y carácter genuino, los quesos suizos se han popularizado en el mundo.

Le invitamos a disfrutar de este recorrido por cuatro de sus variedades más famosas en el mundo, manjares preferidos por los paladares más exigentes.

Cuatro quesos suizos excepcionales

1.- Le Gruyère AOP

Gracias a su sabor delicado y su gran facilidad para fundirse, es considerado uno de los quesos más populares y apreciados en el mundo. Se fabrica desde hace siglos cerca de la pequeña ciudad de Gruyère, en el cantón de Friburgo. Siglos después de su invención, se sigue elaborando de acuerdo con la receta original.

Dicha receta dicta que se debe confeccionar con leche cruda de vaca que haya sido alimentada únicamente por el pasto de los prados suizos. No se puede añadir ningún tipo de aditivo, y durante su maduración las ruedas de quesos deben ser volteadas y limpiadas con salmuera varias veces.

De esta forma, el queso Gruyère AOP obtiene su sabor único. La denominación de origen protegida AOP garantiza que únicamente se comercialice queso Gruyère AOP que cumpla las estrictas exigencias de calidad.

Este queso es muy versátil: resulta una deliciosa opción para acompañar pastas, fondue o para ser parte de una tabla de quesos, especialmente los réserve con maduración de 10 a 12 meses. Su paladar agradecerá su delicada textura y su sabor sublime.

2.- L’Etivaz AOP

Entre los quesos suizos, el L’Etivaz es uno de los más apreciados y exclusivos. Es elaborado, de forma artesanal, a 1000 o 2000 metros de altitud por 100 queserías alpinas del cantón de Vaud. Su exclusividad se debe a que es elaborado únicamente entre mayo y octubre, sobre fuego abierto, de forma artesanal, con base en una receta tradicional. Es madurado entre 5 y 13 meses y se conserva muy fácilmente. Se fabrica en cantidades pequeñas que oscilan entre 400 y 430 toneladas.

En boca posee un marcado sabor frutal, con un leve toque de nuez, que varía ligeramente dependiendo del alimento de las vacas. Su cuerpo posee un color entre marfil y amarillo claro. Los quesos pesan entre 15 y 35 kilos.

3.- Emmentaler AOP (Emmental)

¿Qué es lo primero que le viene a la mente al pensar en queso Emmentaler? ¡Huequitos! Este queso suizo es muy famoso por sus agujeros grandes, sabor suave, ligero y con toques de sabor a nuez.

Su nombre procede del valle del río Emme, en el cantón de Berna. En dicha región, la confección del queso se remonta hasta el siglo XIII. Es elaborado con leche cruda de vaca y con distintos grados de curación: Classic, con cuatro meses de maduración, posee un sabor sutil con notas de nueces; Réserve, con ocho meses de curación, y el Höhlengereiften, curado durante 12 meses y con aroma embriagador.

4.- Appenzeller

La receta de este queso es todo un secreto y tiene más de 700 años de antigüedad. Su sabor es muy refinado. Esto gracias a la elaboración y tiempo de maduración, durante el cual es frotado con una salmuera especial y ultrasecreta.

Únicamente puede elaborarse en los cantones Appenzell Innerrhoden y Appenzell Ausserrhoden, así como en partes de los cantones de St. Gallen y Thurgau, siguiendo una fórmula tradicional.

Fuente: Cocina y vino

AM

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