Dejemos a los políticos que dirijan las luchas políticas


Imagen de Guillermo A. Zurga

En los países racionales, desarrollados y modernos; los políticos son los que hacen las políticas de Estado, son los que dirigen los gobiernos, son los que hacen las leyes para gobernar, son los que hacen y dirigen las política públicas, y son los que hacen la minorías como un contrapeso y control a los políticos en los gobiernos de turno. Es decir, las cosas de Estado son materia natural para los políticos, no para los ciudadanos comunes.
Los ciudadanos civiles y militares contribuimos, cada quién en sus correspondientes tareas asignadas por la constitución y en armonía con los políticos a llevar a cabo la administración de nuestras naciones con la mayor eficacia y eficiencia posibles para la felicidad del pueblo entero de esa nación. Quien quiera disputarles a los políticos las responsabilidades que éstos tienen, debe meterse a político y dedicarse con honestidad a esta honorable profesión u oficio.
Actualmente Venezuela se encuentra en el medio de una lucha política desigual y tenaz por el control político de la nación. Esta lucha lleva ya 14 años y se hace cada vez más tenaz, cruel y llena de frustraciones del lado opositor, por razones que todos conocemos.
Los esfuerzos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) a quién ha tocado la responsabilidad de dirigir la lucha contra el gobierno ilegitimo, usurpador y tiránico chavista, no han dado los resultados deseados por todos los opositores, razones para que algunos factores opositores hayan emprendido una serie de críticas inmisericordes contra la MUD, que rayan en lo incompresible, aún cuando existan sobradas razones de peso para criticarlos.
Por el lado de la MUD, ha habido un cierto aire de indiferencia, prepotencia, soberbia y hasta desprecio por estos ataques que han contribuido a que no se logre la unidad férrea, necesaria e imperativa entre todos los sectores opositores, para mantener las posibilidades ciertas de triunfar en esta lucha contra el gobierno. La MUD debería reconocer y enmendar sus errores.
Se entiende que todo venezolano tiene el perfecto derecho a manifestar libremente sus ideas, apreciaciones y críticas a la MUD y al gobierno. Sin embargo, ante la actual situación política, económica y social que vive el país, el cual se encuentra al borde de un gran colapso o caos, es necesario que meditemos sobre cuáles deben ser las posiciones, deberes, responsabilidades y prioridades de los venezolanos democráticos, que deseamos un cambio de gobierno, para las mejoras y reformas que el país reclama vehementemente.
Sin duda alguna, que la peor decisión sería la que cada grupo o individualidades opositoras hagan la lucha política por su propia cuenta, ignorando a la MUD. Esa decisión sería un sin sentido, dado que si una de las necesidades prioritarias de la oposición es la de hacernos de una gran mayoría electoral unida férreamente, para ganar la batalla por esa vía pacífica y democrática. Si ese mecanismo no funciona, es igualmente indispensable tener esas grandes mayorías unidas y dirigidas por la MUD, para utilizar los otros mecanismos legales que nos permite la constitución, u otros más drásticos de ser necesario, en caso extremo.
Nosotros los tecnócratas, intelectuales, empresarios, comerciantes, estudiantes, obreros, empleados, amas de casa, y demás ciudadanos quienes defendemos la democracia, debemos aceptar seriamente que las luchas políticas las dirigen los políticos y en consecuencia debemos contribuir, motivar y fortalecer a la MUD, para que dirija esta lucha política.

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