Este año la típica cena navideña es "un dolor de cabeza" por la inflación

Lo que en años pasados causaba alegría, emoción y era motivo de encuentro y algarabía familiar, hoy pareciera ser una de las principales causas de estrés para los venezolanos. Y es que comprar los ingredientes del plato navideño representa un “dolor de cabeza” para quienes salen a la calle con la ilusión de resolver la cena de Nochebuena.

La mayoría de los mercados populares de la capital zuliana lucen colmados de personas que preguntan y preguntan precios, pero pocos compran. “El que no camina no le rinde el dinerito”, vociferó un caballero en el mercado de Santa Rosalía; mientras Danyela, ama de casa, comentaba que era el tercer establecimiento que visitaba en busca de “buenos precios” para los alimentos navideños.

La decepción era evidente en el rostro de la dama quien aseguró que tras evaluar la situación decidió que este diciembre se verá obligada a interrumpir la tradición de hacer las hallacas. La cena navideña no faltará en su casa, pero sí lucirá más limitada; todo por evitar el gasto de los ahorros familiares.

“Hay que comprar muy limitado porque el bolsillo no da para mucho. Lamentablemente este año no haré hallacas, vamos a ver cómo resolvemos la cena sin tanto lujo. Es triste que los venezolanos tengamos que renunciar a este tipo de tradiciones ante la crisis económica del país”.

Con “estrés a millón” se paseaba Andrea Díaz, contadora, por los diferentes locales comerciales. A su juicio, los diciembres de tranquilidad y alegría quedaron en el pasado para los venezolanos. En su batalla de preservar la cena navideña no solo se enfrenta a la inflación, sino también a la escasez.

“Primero trataré de ver si consigo harina de maíz para las hallaquitas, si no la consigo pues no haremos en la casa. Se comprarán por fuera para tener en la cena. Las colas en los supermercados son kilométricas y el trabajo no me deja tiempo para esperar horas por dos paquetes de harina”.

Presupuesto de terror

Gisela González, docente, gastó el año pasado mil 500 bolívares en la compra de los alimentos de la cena navideña para su familia de ocho integrantes. Esta navidad el presupuesto le quedó corto. Alrededor de tres mil bolívares necesitará esta madre de familia para no dejar morir la tradición.

Según González el golpe más duro al bolsillo lo representa el pernil, los encurtidos para las hallacas y el precio de las verduras, que aseguró aumentaron más del doble. “Vale la pena hacer el esfuerzo. En navidad la familia se reencuentra, mis hijos no viven en casa, así que viajan para compartir y disfrutar de la comida de mamá. Este año tocará comerse con más gusto la cena porque todo está muy caro”.

Nathaly Cedeño, trabajadora social, respalda esta opinión al relatar que desde octubre recorre los comercios y carnicerías para adquirir los ingredientes del plato navideño. “Decidí caerle adelante a la inflación del último mes del año, y he ido comprando lo que se puede refrigerar”. Lo que le falta, lo adquirirá "al precio que se consiga", peor no sin antes recorrer no menos de seis establecimientos antes de decidir dónde comprar.

“El que tiene puede, y el que no, pues no tendrá cena navideña; porque con estos precios es imposible”, agregó María Márquez, abogada, quien desde el otro lado del mostrador observaba una pieza de pernil que costaba 960 bolívares. “¿Cómo come el pobre?” se preguntó la dama.

“Estas navidades la veo negras para todos los venezolanos. No se vive en este país con salario mínimo. Menos se celebra navidad. En casa trataremos de unir fuerzas todas las familias para armar la cena de Nochebuena”.

En la búsqueda

Zulett Portillo, Docente: “No solo son los precios, sino además la escasez. Hay que caminar un montón para medio conseguir algo a buen precio”.

Robinson Semprum, Médico: “Lo que se consiga hay que comprarlo al precio que sea. Lo importante es disfrutar en familia del plato navideño”.

Preocupación

Luis González, carnicero, manifestó con preocupación que para principios de diciembre del año anterior la intención de compra por parte de la clientela se encontraba más marcada. Al menos en un 50 por ciento ha mermado la actividad comercial en su local, en comparación a la misma fecha de 2012.

“A las personas les ha dado duro el alto costo de la vida. No es solo el pernil o la carne, también son los encurtidos que han aumentado el doble, algunos productos que no se consiguen. La gente está desanimada hasta para la preparación de la cena navideña”.

Los proveedores venden el kilogramo de puerco en 80 bolívares, mientras que el año anterior lo adquirían a 34. “El kilo de pernil tengo que venderlo en 110 para verle ganancia”.

Algunos precios

-Un kilogramo de Pernil: Bs. 110.
-Una pieza de pernil que oscila entre seis y ocho kilos: entre Bs. 720 y Bs. 960.
-Un kilogramo de aceitunas: Bs. 80.
-Un kilogramo de alcaparras: Bs. 80.
-Un kilogramo de pasas: Bs. 200.
-Un kilogramo de ciruelas pasas: Bs. 250.
-Hilo pabilo: Bs 10.

Fuente: http://www.laverdad.com/zulia/41848-se-duplica-el-presupuesto-para-la-ce...

AJ

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