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Informe 21

¿Caerá Nicolás Maduro?

Carlos Alberto Montaner's picture

Nicolás Maduro y el chavismo caerán, pero no por su propio peso, sino por el esfuerzo de sus adversarios. El síntoma inequívoco está en esos millares de jóvenes venezolanos dispuestos a enfrentar a las fuerzas represivas. Los venezolanos menores de 25 años no conocen otro régimen que el confuso guirigay chavista. Si persisten, acabarán por triunfar, como sucedió en Ucrania.

Los 3 caramelos envenenados de Maduro

Gustavo Azócar Alcalá's picture

Maduro sigue entrampado. El ex chofer del Metro de Caracas creyó ingenuamente que las vacaciones de la Semana Santa 2017 iban a enfriar las calles. El heredero de Hugo Chávez apostó todo lo que tenía pensando que unos días en la playa, y unas cuantas cajas de cerveza, serían suficientes para que la gente se olvidara de protestar y la calma regresara a las principales ciudades del país.

Los miedos por perder el trono

José Luis Zambrano P.'s picture

Dicen que en Miraflores parecía correr el pavor como una estampida de ansiedades infranqueables. Que un gran contingente militar se atrincheró y luces antiaéreas iluminaron el firmamento, a la espera de sorpresas insolubles y que el vigor popular sobrepasara la cordura. Los gases lacrimógenos asfixiaban varios sectores de Caracas, mientras los estruendos de las detonaciones saturaron el ambiente como si fuesen juegos de artificio de las mejores épocas decembrinas.

El Bravo Pueblo dice No Más

David Bonyuet's picture

Nicolás Maduro se burló en cadena nacional del joven venezolano que sin ropa demostró una valentía impresionante: desnudo se enfrentó a la PNB y se montó en una tanqueta pidiendo el cese de la represión. Ese acto de coraje representa a Venezuela: una población indefensa pero cansada del tiranismo enfrentándose a unos salvajes criminales armados.

El problema es la soberbia

Alberto Benegas Lynch's picture

Giovanni Papini, mi cuentista favorito, destaca que los siete pecados capitales se subsumen en la soberbia y escribe en una de sus múltiples ficciones (no siempre tan ficciones) que “el soberbio no tolera ser contrariado, el soberbio se siente ofendido por cualquier obstáculo y hasta por la reprensión más justificada, el soberbio siempre quiere vencer y superar a quien considera inferior a él […] El soberbio no concibe que cualquier otro hombre pueda tener cualidades o dotes de las que él carece; el soberbio no puede soportar, creyendo estar por encima de todos, que otros están en lugares m

Sobre el respeto

Oswaldo Alvarez Paz's picture

La intervención de Maduro el domingo pasado en su programa televisivo fue un canto a la mediocridad. Esa amenaza indeterminada es una grave acusación en su contra realizada por él mismo. ¡Claro que sabemos de qué es capaz de hacer y hasta adonde está dispuesto a llegar! Por supuesto no se trata de nada positivo, ni útil, para la nación venezolana.

Maduro: De Villa Rosa a San Félix

Enrique Rondón Nieto's picture

A Nicolás Maduro no se le tiene el respeto que merece alguien que ocupa la Presidencia de un país y que, por lo tanto, debería ser un líder. Al líder se le respeta, admira y teme. Eso dice el librito.

Maduro no tiene ninguno de esos atributos. Difícil respetar a alguien que baila salsa mientras el país se cae. Que buscando ser gracioso se autodenomina “mariposón” en una de sus improvisadas cadenas de radio y televisión.

El final del conducator

Noel Alvarez's picture

El sustantivo “conducator” deriva del verbo rumano “a conduce” que a su vez proviene del latín “ducere” (liderar). El título fue utilizado por el dictador rumano Nicolás Ceausescu. Este personaje convocó el 22 de diciembre de 1989 a una manifestación enfrente del Comité Central del Partido Comunista en Bucarest, para demostrarle al mundo que la ciudadanía seguía apoyándolo como líder indiscutible de Rumanía, y al mismo tiempo para tratar de contrarrestar el debilitamiento de su imagen entre los rumanos.

La fuerza de la esperanza

Carlos Tablante's picture

Venezuela se ha convertido en un tsunami de indignación y protestas contra el régimen de Maduro. Desde todos los rincones del país brota una fuerza imparable de esperanza por un cambio sin violencia.

El objetivo principal es la realización de elecciones generales para iniciar, con un presidente demócrata en Miraflores y con la plena vigencia de la Constitución, la convocatoria al Poder Constituyente para sustituir a este Estado delincuente y autócrata por un Estado de Derecho bajo el imperio de la Ley y el ejercicio de una democracia llena de ciudadanía.

Los pobres no pueden tener empresas

Javier Paz García's picture

Una de las claves para que se reduzca la pobreza en un país es que hayan condiciones e incentivos para que la gente emprenda negocios. La pobreza no se disminuye sistemáticamente con bonos y subsidios estatales, sino con trabajo. Y para que haya trabajo tienen que haber empresas y mientras más empresas hayan, más trabajo habrá, más competencia, mejores sueldos para los trabajadores, más y mejores productos para los consumidores y una mejora general en el nivel de vida de la población.

¡Arriba los valientes! ¡Que viva Venezuela!

Omar Ávila's picture

Los venezolanos seguiremos en las calles, porque no hay “Plan Zamora 200” que detenga a un pueblo que está reclamando a gritos un cambio, un pueblo que está decidido a cambiar a este gobierno al costo que sea, porque realmente ya nos han robado todo: seguridad, salud, alimentos, calidad de vida.

Ni estado fallido, ni estado forajido

José Luís Méndez's picture

Desde hace algún tiempo, algunos políticos y comentaristas han venido encasillando la situación que vive Venezuela en la actualidad, dentro de la figura del denominado “Estado fallido”; otros en la misma línea, han preferido calificarla, más bien, como propia de un “Estado forajido”.

Carta a los guardias nacionales, policías nacionales y miembros de la Fuerza Armada Nacional

Lilian Tintori's picture

Hermana, hermano, compatriota: Te escribo como madre y como hija, no como esposa de un preso político ni como activista de derechos humanos. Te escribo como venezolana, como una persona más del pueblo, con los mismos padecimientos y tristezas, con las mismas alegrías y anhelos de todos los que como tú y yo también han tenido el privilegio de haber nacido en esta sublime nación que es Venezuela.

Los enfrentamientos y saqueos nocturnos

Luis Fuenmayor Toro's picture

En las últimas semanas, las manifestaciones de protesta organizadas por la MUD han finalizado con el desarrollo, en algunos lugares, de focos de enfrentamientos entre manifestantes reales o supuestos y los cuerpos de seguridad del Estado. Y utilizo el término “supuestos” porque no puedo saber si quienes participan son todas personas que fueron a marchar y terminaron enfrentándose violentamente en respuesta a la violencia gubernamental.

¿Por qué a los dictadores les gusta parecer demócratas?

Moisés Naím's picture

Una interesante paradoja de la política mundial en estos tiempos son las extraordinarias contorsiones que hacen algunos autócratas por parecer demócratas. ¿Por qué tantos dictadores montan elaboradas pantomimas democráticas a pesar de que saben que, tarde o temprano, se revelará la naturaleza autoritaria de su régimen?

Venezuela: Atando cabos

Fernando Mires's picture

Para quienes estamos tomando notas de esa parte de la historia venezolana que se extenderá desde el 6-D hasta el fin de la dictadura de Maduro, es imprescindible seguir los hilos que llevan de un acontecimiento a otro. No se trata por cierto de elaborar causalidades (“las causas no existen”, escribió Hannah Arendt), pero tampoco de leer la historia como resultado de acontecimientos disociados. Hay que atar cabos.

Venezuela, un pueblo en resistencia

María Auxiliadora Dubuc's picture

Todo empieza y todo continua, y al parecer los venezolanos llegamos al punto de quiebre cuando el pasado 29 de marzo el Tribunal Supremo de Justicia, controlado por Nicolás Maduro, anunció que asumía todas las competencias de la Asamblea Nacional, democráticamente electa y con mayoría de la oposición, anulando así el poder legislativo en franco desconocimiento a la voluntad popular.

Les dijo mierda, animales, y todos rieron...Ahora la bestia nos devora

El arado y el mar's picture

Varias son las señales del deslizamiento hacia el fascismo, la barbarie. Una fundamental es la manipulación del lenguaje, y por su intermedio colonizar las almas. Otra señal es el trato a los diferentes. Otra son las mentiras, la mentirorragia inunda el discurso, allí se manifiestan los sentimientos más profundos. Los síntomas pasan desapercibidos, más atención se presta a las maniobras políticas, al tamaño de las marchas, a las triquiñuelas, a los mezquinos triunfos, a las piruetas de Ramos Allup.

Las desfachatadas contramarchas y milicias de Maduro

Ricardo Trotti's picture

La brutal represión contra las marchas ciudadanas convocadas por la oposición venezolana no es el único signo de autoritarismo de Nicolás Maduro. Su actitud más antidemocrática es el llamado a sus partidarios y milicias para concentrarse en contramarchas con el fin de neutralizar y violentar las protestas en su contra.

Madurando salidas

Socorro Ramírez's picture

Maduro y el resto de civiles del chavismo –que hoy se visten de militar– se olvidaron de sus manifestaciones y huelgas de otros tiempos, en las que exigían libertades, derechos sociales y humanos, condiciones dignas. Ahora solo quieren controlar un Estado como botín, aun a costa de la Constitución bolivariana y del pueblo venezolano.

¿Cuándo caerá Nicolás Maduro?

Carlos Alberto Montaner's picture

Las manifestaciones de protesta recorren a Venezuela. Los venezolanos piden que liberen a los presos políticos y elecciones generales. El gobierno no les concede nada. No pone en libertad va los presos políticos porque les teme y porque son sus rehenes y no celebra elecciones porque sabe que las perdería, el chavismo tiene menos del 20% de apoyo electoral...

Carlos Alberto Montaner

Maduro contra el pueblo: La verdadera cara del socialismo

Instituto Juan de Mariana's picture

Lo mismo que sucedió en Kronstadt en 1921, en Berlín en 1953, en Hungría el 56, en la Primavera de Praga de 1968 o con el sindicato Solidaridad en 1980 y, finalmente, con las movilizaciones libertadoras de 1989 y 1991, ocurre ahora en Venezuela: el pueblo, una vez que ha conocido los frutos del socialismo, no duda —muchos, incluso, arriesgando su vida— en rebelarse contra sus autoproclamados redentores.

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