Lo que le faltó decir a Obama


Imagen de Andrés Oppenheimer

Leí con atención el artículo del presidente Obama publicado en The Miami Herald días atrás sobre cómo mejorar las relaciones de Estados Unidos con Latinoamérica, y me pareció bastante decepcionante.

El artículo, titulado “Como mejorar nuestra alianza con America Latina”, y publicado tras el regreso de Obama de su viaje a México y Costa Rica, dice que “este es un momento de gran promesa para nuestro hemisferio”, y está lleno de optimismo sobre el futuro de las relaciones inter-americanas.

Pero, desafortunadamente, revela una total ausencia de cualquier plan para expandir significativamente las relaciones comerciales con la región, como Obama lo está haciendo con Asia y Europa. Tampoco contiene señales de que, en su segundo mandato, Obama le prestará mucho más atención al hemisferio.

Antes de entrar en lo que debería hacer Obama, veamos los hechos. En su artículo, Obama celebró que el 40 por ciento de las exportaciones estadounidenses van a Latinoamérica, y de que estas exportaciones están creciendo más rápidamente que las de Estados Unidos al resto del mundo.

Además, Obama celebró que el Congreso finalmente está cerca de aprobar una reforma migratoria integral. Aunque se trata de un tema interno de Estados Unidos, esta reforma tendría un impacto positivo en México y Centroamérica, ya que millones de inmigrantes, una vez legalizados, podrían visitar sus países natales, y enviarían más dinero a sus familias en sus países de origen.

LO QUE NO DIJO

Todo eso está muy lindo. Pero he aquí lo que Obama no mencionó en su artículo:

• El comercio total entre Estados Unidos y Latinoamérica ha caído en la última década en relación al comercio total de Estados Unidos. Mientras que en el año 2000 el comercio entre Estados Unidos y la región representaba el 39 por ciento del comercio total de Estados Unidos, en el 2012 esa cifra bajó al 38 por ciento, según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

• Pese a la promesa de campaña de Obama en el 2008 de lanzar “una nueva alianza de las Américas”, el presidente no ha iniciado ninguna iniciativa regional de libre comercio. En comparación, todos los otros presidentes recientes de Estados Unidos han iniciado —o al menos han intentado iniciar— un acuerdo inter-continental.

• Obama ha lanzado negociaciones de libre comercio para firmar una Asociación Trans-Pacífica, mayormente con países asiáticos, y otras negociaciones comerciales para firmar una Asociación Transatlántica con los 27 miembros de la Unión Europea, pero no ha anunciado ningún plan para la concreción de una Asociación Trans-Americana.

Es cierto que el plan de la Asociación Trans-Pacífica incluye a algunos pocos países latinoamericanos del Pacifico, como México, Perú y Chile, pero son una pequeña minoría dentro del planeado bloque comercial.

• En su viaje a México del 2 de mayo, Obama no accedió al pedido de México de ser incluido en las conversaciones de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea. El gobierno mexicano había pedido que México y Canadá fueran incluidos en el proyecto de la Asociación Transatlántica.

• Pese a que en el 2011 Obama anunció un ambicioso plan para hacer subir a 100,000 el número de estudiantes latinoamericanos en las universidades de Estados Unidos, y a 100,000 el número de estudiantes estadounidenses en las universidades latinoamericanas, el proyecto está avanzado a paso de tortuga.

El plan requiere grandes aportes del sector privado, pero Obama ha invertido poco tiempo y capital político en ese objetivo. La recaudación de fondos quedó a cargo del Departamento de Estado, cuyo jefe —el Secretario de Estado John Kerry— ha mostrado escaso interés por Latinoamérica.

‘PATIO TRASERO’

Kerry no viajó con Obama a México y Costa Rica la semana pasada, y el comentario que hizo el 18 de abril en una audiencia parlamentaria, donde afirmó que Latinoamérica era “nuestro patio trasero”, ofendió a todo el mundo en la región.

Mi opinión: Tal como lo saben los lectores regulares de esta columna, en casi todos los temas prefiero a Obama antes que a sus críticos republicanos.

Pero no puedo negar que, desafortunadamente, tal como lo demuestran las recientes iniciativas comerciales de Obama con Asia y Europa, el presidente mira hacia el Este y el Oeste, mucho más que hacia el Sur. Ni él, ni Kerry, ni ningún funcionario de alto nivel de su gobierno le prestan mayor atención a la región.

Tal vez sea demasiado tarde para esperar algún cambio. Pero lo menos que podría hacer Obama es involucrarse personalmente en los proyectos que ya ha lanzado. Podría, por ejemplo, levantar el teléfono y pedir a los presidentes de las más importantes multinacionales que hagan donaciones para su plan de llevar a 100,000 estudiantes latinoamericanos a Estados Unidos, y a 100,000 el número de estudiantes estadounidenses que vayan a Latinoamérica, que probablemente sea su mejor proyecto para la región. Si Obama no se involucra personalmente, ni siquiera se cumplirá ese objetivo.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/2013/05/08/v-fullstory/1472429/oppenheimer-...

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