Bipartidismo PSUV- PJ

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En plena efervescencia posterior a las primarias, el colectivo opositor necesitaba entusiasmarse para afrontar las elecciones presidenciales del 7 de octubre. La convocatoria ­casi 3 millones de personas­, sorprendió a todos, desde los integrantes de la Mesa de la Unidad Democrática, hasta el Gobierno, que negaba la capacidad de la MUD para realizar primarias y hacía proyecciones muy inferiores, que contrastan dramáticamente con el resultado del domingo pasado.
No hayan de dónde agarrarse para explicar lo que paso, por qué la oposición logró movilizar esa masa de votantes sin la concurrencia de empleados públicos, miembros de la Fuerza Nacional ni militantes del PSUV, a quienes les prohibieron expresamente acudir a las mesas. En el oficialismo no se ponen de acuerdo, mientras el vicepresidente Elías Jaua, inteligentemente, traducía la jornada electoral como un reconocimiento y legitimación de la dirigencia opositora al Consejo Nacional Electoral y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, arrojaba dudas sobre el organismo electoral exigiendo aclarar si esas 2.904.710 personas se materializaron frente a las máquinas de votación.
Esos 3 millones por el buche dejaron locos a Diosdado y a voceros del oficialismo, que hablan de fraude, como Jorge Rodríguez ­que sí sabe de estafas electorales porque es su especialidad­, y afirman que las votaciones son inauditables por la destrucción de los cuadernos electorales y la no utilización de las captahuellas, que imposibilita identificar a los votantes. Son argumentos para no desmoralizar a su militancia, que observó perpleja el gentío en las colas para entrar a los centros. Seguirán con la cantaleta, repitiendo la misma sandez, de que inflaron la cantidad de electores, para explicar lo que resulta inexplicable.
Ahora tienen ocho meses para intentar fracturar la unidad, que es la clave para derrotar a Chávez o a cualquier candidato que lo sustituya, si no se presenta por razones de salud. Capriles Radonski ha demostrado que tiene capacidad para derrotarlo, su estrategia de no confrontación ­que algunos cuestionamos­ resultó exitosa. A partir de ayer, en declaraciones a la prensa nacional e internacional asumió posiciones contundentes en materia de expropiaciones, propiedad, libertades individuales y fomento a la iniciativa privada. El oficialismo lo señala como el candidato de la derecha, pero Capriles los asombró al declararse de centroizquierda. Aunque su partido, Primero Justicia, se define “centrohumanista”.
No volverán.
El escenario político cambió con las primarias de este 12-F, no quedaron ni vestigios del poder que ostentaron las maquinarias de los partidos que se alternaron el poder durante la cuarta república. Primero Justicia ha venido ganando espacios y ha logrado coparlos, al menos en estas primarias. PJ terminó de enterrar la cuarta república. No volverán. De salir electo Capriles Radonski como presidente de la República, Venezuela podría regresar a un sistema bipartidista, donde se alternarían en el poder, el PSUV, como primer gran partido, y Primero Justicia. Eso está por verse y si el líder de PJ, Julio Borges, ha llegado a acuerdos con el oficialismo para facilitar cierta estabilidad política.
Tic Tac
- El lunes se reunió el buró del Partido Comunista cubano en La Habana para definir la estrategia a seguir con Capriles como nuevo presidente de Venezuela.
- El actual embajador en Cuba, capitán Ronald Blanco la Cruz, es el candidato de los Castro para ocupar la Vicepresidencia Ejecutiva cuando Elías Jaua asuma la campaña para la Gobernación de Miranda.

Fuente: El Nacional