Rajoy se niega a dimitir pese a reconocer su "equivocación" con Bárcenas

"Ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones legislativas, que quede muy claro", afirmó Rajoy al cabo de cinco horas de un debate parlamentario durante el cual numerosos grupos de la oposición exigieron su renuncia. "No me voy a declarar culpable porque no lo soy", afirmó Rajoy, quien tras iniciar su comparecencia con tono firme tuvo que soportar las duras críticas de los diputados opositores.

Bárcenas, gerente y tesorero del Partido Popular (PP) entre 1990 y 2009, se halla en prisión provisional desde finales de junio por presunto fraude fiscal y blanqueo después de que se le descubrieran 47 millones de euros en Suiza. En declaraciones ante la justicia y la prensa, aseguró haber llevado durante años una contabilidad oculta en el PP, con donaciones anónimas de empresarios que habría utilizado para pagar sobresueldos no declarados a numerosos dirigentes, entre ellos Rajoy.

El jefe del Ejecutivo, preocupado por el impacto que un temor de inestabilidad política podría tener en los mercados cuando España lucha por salir de la crisis, se esforzó por limitar toda responsabilidad a Bárcenas. "Me equivoqué en mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no la merecía. Me engañó", afirmó. "En el Partido Popular ni se ha llevado ninguna doble contabilidad ni se oculta ningún delito", aseguró. "¿Se han pagado sueldos? Sí ¿Se han pagado remuneraciones complementarias por razón del cargo? Sí", afirmó. Pero "se ha pagado por un trabajo, se ha pagado en blanco y se ha incluido en la contabilidad", subrayó.

Bajo creciente presión desde que en enero su nombre se vio envuelto en este escándalo, Rajoy aceptó finalmente romper su silencio sobre Bárcenas después de que éste lo implicara directamente en el caso en declaraciones desde la cárcel al diario El Mundo. El rotativo calculó que el ahora jefe de gobierno recibió un total de 343.700 euros en sobresueldos durante dos décadas.

- RAJOY ADVIERTE SOBRE EL IMPACTO DE LA AGITACIÓN POLÍTICA EN LOS MERCADOS

Poco después, la publicación por El Mundo de una serie de SMS en los que Rajoy expresaba su apoyo al extesorero hasta hace pocos meses llevaron al PSOE a pedir su dimisión, exigencia a la que este jueves se sumó buena parte de la oposición. "Usted está haciendo daño a España. Por eso hoy le pido a usted que se marche. Le pido un acto de solidaridad para un país que no puede sufrir por tener al frente un presidente como usted", lanzó el líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.

"Usted hoy no es creíble, no es garantía de estabilidad [...] Asuma usted su responsabilidad, hágale un favor a España, dimita y convoque elecciones generales", reclamó por su parte el coordinador de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara. "Este país no se merece tener a un corrupto de presidente del gobierno. El único camino digno es dimitir", agregó el diputado catalán de Iniciativa per Catalunya (ICV) Joan Coscubiela.

Rajoy, que llegó a poder a finales de 2011 en un contexto de grave crisis económica, esgrimió la incipiente y tímida mejora de la economía nacional para seguir en el cargo. España, cuarta economía de la Eurozona, se halla sumida en la recesión desde hace dos años, pero en el segundo trimestre de 2013 la contracción de su PIB se moderó a 0,1%, desde el 0,5% del primero, y el paro descendió del 27,16% al 26,26%.

Rajoy advirtió sin embargo de la fragilidad de esta mejora. "Un país con un déficit público del 6,5% del PIB y con la necesidad de financiar su deuda pública debe tener un exquisito cuidado en las señales que transmite a los mercados financieros internacionales", afirmó, alertando contra "la gestión irresponsable de determinadas actuaciones políticas". "No aceptamos desde nuestro grupo parlamentario la tesis de que hablar de Bárcenas perjudica a España", le respondió el nacionalista catalán Josep Antoni Duran i Lleida (Convergencia i Unió). "Lo que perjudica a España es ignorar lo que Bárcenas está diciendo y no dar respuestas claras y trasparentes", sentenció. AFP

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