Autenticidad y Unión


Imagen de Mercedes Montero

Una necesidad perentoria para todos los venezolanos es la de recordar y repetir hasta el cansancio el desbarajuste en el que se ha transformado Venezuela por obra y gracia de la mal llamada “revolución bolivariana”.

Venezuela dejó de ser una democracia establecida y pasó a ser una dictadura Castro comunista mediante la aplicación exitosa por parte de Chávez y su equipo la receta del Foro de Sao Paulo: sembrar odio y dividir para reinar, mantenerse en el poder mediante la reelección indefinida, lograda mediante elecciones amañadas. Así es como Venezuela ha vivido la sumisión de los poderes Legislativo, Judicial, Moral, y Electoral a un Poder Ejecutivo omnívoro, que hacen de la Constitución letra muerta (tal y como lo expresó un distinguido articulista) y, a la justicia denegada. Todo lo relativo al golpe de Estado Constitucional dado por el Tribunal Supremo de Justicia, cobijado por el Poder Moral y la Asamblea Nacional es harto conocido, así como también que Raúl Castro es el presidente de facto de Venezuela y pareciera que la nueva capital del país es La Habana.

Todas las barbaridades mencionadas deben estar cobijadas bajo la apariencia de goce de una legitimidad de origen, representada por un triunfo electoral obtenido con el voto popular. Si las elecciones en Venezuela fuesen auténticas, un líder como Chávez que ha llevado a los venezolanos hacia el Castro comunismo que la gente no deseaba en sus 14 años de gobierno, ha rendido la soberanía venezolana y, ha depauperado al país y a la nación, perdería cualquier elección. Por esa razón Chávez transformó al antiguo Consejo Supremo Electoral, organismo encargado de garantizar elecciones limpias, en Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo encargado de garantizar elecciones fraudulentas.

Las condiciones electorales que constituyen los derechos políticos de los venezolanos han sido conculcadas por el régimen a través de la gestión irrita del CNE. Mientras el respeto hacia estas condiciones no sea impuesto y cumplido a cabalidad, Venezuela no habrá tenido unas elecciones auténticas que arrojen resultados confiables. Las ONG especializadas en materia electoral han denunciado los abusos y el ventajismo oficialista, una cedulación y un Registro Electoral que requiere una verdadera auditoria en manos de los cubanos; los cambios en los circuitos electorales de modo que siempre favorezcan a los candidatos del gobierno; una directiva con mayoría oficialista cuando debería ser independiente; un sistema que permite saber que votantes han ejercido su derecho al voto y quienes no, para luego hacer una operación de acarreo, violentar la hora de cierre de las votaciones y, al mismo tiempo pisotear el secreto del voto. No permitir la presencia de la oposición en la Sala de Totalización de Resultados, no hacer el conteo de los votos en todas las cajas de todas las mesas de los centros de votación; máquinas de votación bidireccionales; el cable a Cuba, todos estos factores hace que las elecciones en Venezuela no sean auténticas. También es necesario que la MUD escuche el clamor popular que le pide exigir y hacer cumplir el respeto a las condiciones electorales.

Una muestra más de esta ausencia es la aparición de 162 municipios en los que hay más votantes que habitantes. La separación de la Parroquia El Recreo de la Alcaldía Metropolitana para darle ventaja al oficialismo. El anuncio por parte del CNE, que los miembros de su directiva quienes de acuerdo con la Constitución deberían entregar los cargos en este momento, permanecerán en dichos cargos hasta después que se hayan efectuado las Elecciones Municipales y una posible Elección Presidencial, lo cual representa una nueva violación a la Constitución y por lo tanto es una continuación del golpe de Estado Constitucional que se viene dando en Venezuela por parte del oficialismo.

Dentro y fuera de Venezuela hay una multitud de movimientos que luchan a favor de la recuperación de la libertad y democracia en el país, todos con las mejores intenciones y generalmente agrupados por la defensa de un área específica, que como todo en el país actual ha sido víctima de la voracidad destructiva de la “revolución”. Recordemos que en la unidad está la fuerza, que los ciudadanos desean volver a tener un país normal en el que vivir, que haya respeto a los derechos humanos, justicia, honestidad, equidad, trabajo, prosperidad, abundancia, buenos servicios, educación , cultura, en fin todo lo que se ha perdido con el régimen que ha desgobernado a Venezuela durante los últimos 14 años. Pero estos objetivos serán logrados si todos los sectores y movimientos se unen para alcanzarlos. Recordemos que el objetivo común es la recuperación de Venezuela y de la vida de los venezolanos. Si cada grupo lucha por su lado, nadie por si solo llegará a alcanzar el objetivo.

Fuente: http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=7670

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