¿Existe alguna relación entre la alimentación y el carácter violento?


Desde hace años y en numeroso foros y colectivos se ha discutido sobre la posible relación entre la alimentación y el carácter o la conducta de las personas. Es conocido desde hace algunos años que la carencia de ciertas vitaminas, minerales o ácidos grasos esenciales puede estar relacionada con alteraciones del carácter y la conducta. Además, existen indicios e informaciones que sostienen que ciertos alimentos o productos alimentarios presentes principalmente en la llamada dieta occidental, urbana o de países desarrollados favorece a la conducta violenta.

Un estudio británico apoya que la eliminación de la dieta de ciertos productos podría reducir la hiperactividad e incluso la agresividad. Entre ellos se han citado: ciertos aditivos artificiales (principalmente los colorantes), los azúcares refinados, las carnes rojas, las bebidas alcohólicas, la cafeína, y otros productos alimenticios con propiedades estimulantes.

Si la eliminación de productos de la dieta se asocia a cambios en la conducta de una persona, parece que se podría afirmar la relación entre la alimentación y cambios conductuales. Sin embargo, todavía se está al comienzo en este tipo de investigaciones y queda mucho por conocer.

Son bien conocidas algunas situaciones que apoyan la relación alimentación y carácter o conducta. La hipoglucemia, es uno de ellos. La situaciones de hipoglucemia se asocian a una conducta agresiva, que se justifica por la necesidad imperiosa de conseguir aumentar los niveles de glucosa en sangre.

Estos cambios de carácter momentáneos se pueden observar en cualquier persona, pero especialmente en pacientes diabéticos con hipoglucemia. Parece ser que este podría ser un mecanismo de supervivencia ancestral, ya que los animales cazadores son especialmente activos después de largos periodos de ayuno, donde casi seguro existe una hipoglucemia.

Las personas con intolerancia a la glucosa tiene riesgo de padecer hipoglucemias reactivas después de un elevado consumo de azucares, lo que les hace más propensos a esas conductas agresivas. Si además en ciertas situaciones se añade el consumo de alcohol, la situación se puede potenciar.

Es bien conocido que el consumo de bebidas alcohólicas en cantidades pequeñas puede ser beneficioso para ciertas enfermedades. Sin embargo el consumo excesivo de éstas (sin necesidad de llegar a la embriaguez) produce un cierto grado de deshinibiciónes y cambios en la conducta, que en ciertas personas puede llevarles a una conducta agresiva.

Por tanto, en personas que tengan una tendencia a conductas violentas , la combinación de azucares refinados y alcohol en exceso de ser evitada. Sin embrago, existen alimentos como los frijoles, judías, frutos secos, cereales integrales y huevos que tienen alto contenido en triptófano y ayudan a prevenir estos efectos. El triptófano es un aminoácido precursor de la serotonina cuya deficiencia está en relación con estados de ansiedad y depresión.

Asimismo, la carencia de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales también se asocia conductas violentas. En un estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford con presos de cárceles del Reino Unido, observaron que aquellos que recibieron suplementos de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales durante varias semanas cometieron un un tercio menos de infracciones, alteraciones del orden o las reglas que sus compañeros de prisión que no habían tomado dichos suplementos. Por ello, en personas con tendencias agresivas podría ser de utilidad el consumo de alimentos ricos en estos ingredientes, como semillas, frutos secos, soja y ciertas verduras.

Fuente: Teinteresa

EA

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