Propiedades de la avena: te ayuda a mantener el peso, tener más energía y menor apetito


La avena es uno de los alimentos que suelen ser “demonizados” por sus supuestos aportes calóricos. Cómo consumirla para aprovechar sus cualidades saludables. La avena tiene abundantes proteínas, hidratos de carbono, grasas de buena calidad, vitaminas y minerales y oligoelementos.

Dos cucharadas de avena tienen un aporte de aproximado de 100 calorías y es una excelente fuente de fibra y bajo en grasa; por lo que consumida con mesura dentro de un plan de alimentación de acuerdo al peso y gasto energético de cada persona, no debería considerarse.

Gracias a los componentes de la avena se puede mantener el peso, tener más energía, menor sensación de apetito.

Sus beneficios

Para aprovechar todas estas cualidades de este cereal, basta con incluirla regularmente en el Plan alimentario. El modo más fácil de hacerlo, es incorporarla en las comidas en forma de copos. 100 gramos de avena cubren el 40% de las necesidades diarias de vitamina B1.

Esta vitamina es esencial para el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. Sin embargo, es una de las más deficitarias de la población occidental.

Qué aporta

- Proteínas. Los copos de avena tienen seis de los ocho aminoácidos esenciales. Si se compara con el trigo, que contiene sólo uno, o la cebada y el centeno que no tienen ni uno, se puede ver la importancia de incluir este cereal en la alimentación diaria.

- Grasas. La avena contiene grasas insaturadas y ácido linoleico. Estas grasas, a diferencia de las de origen animal, son saludables y necesarias en la dieta.

- Hidratos de carbono. Los carbohidratos que aporta este cereal, proporcionan energía durante mucho tiempo. De este modo se evita la sensación de cansancio y sueño que se produce por la disminución de los niveles de glucosa, además del aumento del apetito.

- Vitaminas y minerales. Entre todos los cereales, la avena es el que más vitaminas y minerales concentrados tiene. Vitaminas, E, B1, B2 y minerales como el calcio, hierro, zinc, fósforo y magnesio están presentes en grandes cantidades.

- Fibra. También posee fibra que, aunque desde el punto de vista nutritivo, resulta menos interesante, ayuda a normalizar el tránsito intestinal y a reducir el colesterol.

- Betaglucanos. Estos componentes absorben el colesterol y los ácidos biliares del intestino, evitando que los compuestos nocivos pasen al organismo. También ayudan a eliminarlos de forma natural

Puede incorporarse en su versión sin cocción, en desayunos mezcladas con leche, yogurt, frutas o en las comidas en rebozados, rellenos, sopas.

Su agradable sabor permite realizar diferentes combinaciones.

Fuente: Derf

EA

Compartir



 
 
 
 
 
 
 
 

Comentarios

 
 
 
 

Suscribete a nuestro boletín semanal