Cuáles son los pasos para un buen masaje sensual, si se quiere erótico, y en pareja


Si en el masaje relajante el objetivo es eliminar tensión muscular, en el erótico se trata de despertar los sentidos para que surja el deseo. Los sentimientos se pueden mostrar con un simple roce de las manos en el cuerpo. Envuelve de sensualidad el momento en un espacio íntimo, cómodo, con luz tenue y música suave, y descubre el placer de dar placer a través del masaje. Una suave caricia para el cuerpo y el alma de quien lo recibe.

Déjate llevar

La palabra masaje está relacionada con el contacto físico entre dos personas. Cuando lo acompañamos de sensualidad, estamos añadiendo el apelativo de erótico. Es la búsqueda del despertar del deseo y preámbulo perfecto para iniciar una relación sexual. Pero, además, es una oportunidad perfecta para descubrir centímetro a centímetro el cuerpo del compañero, sus centros sensitivos, sus gustos, sus fantasías, incluso desvelarle sensaciones placenteras en zonas que ni remotamente había considerado eróticas... hasta ahora. Para disfrutarlo plenamente hay una regla de oro: dejarse llevar.

Para comenzar

Lo primero que hay que hacer es crear un ambiente distendido, relajado y agradable. Y, sobre todo, hay que buscar una postura que les sea cómoda a los dos, ya que es un estímulo prolongado que lleva su tiempo. El masaje erótico se centra en las terminaciones nerviosas de la piel, para llegar a los sentidos y así reavivar la libido.

Lo más importante: la creatividad

Los primeros roces han de ser muy suaves, apenas perceptibles, para luego ir creciendo en intensidad, incrementando la presión realizada. Además, los movimientos han de mantener un cierto ritmo, que exista coherencia entre ellos. Cuando veamos que la pareja está alcanzando un importante nivel de excitación, podemos pasar a las caricias con los labios, soplidos, besos suaves, cortos, investigando cada rincón de su piel. Después puedes usar todo el cuerpo: lengua, pechos, cabello, incluso los pies. Todas las variedades posibles son válidas para conseguir llevarle al éxtasis.

¿Dónde nos gusta más?

Todo el cuerpo es potencialmente receptivo para el placer, no sólo las zonas erógenas (que también). A continuación te mencionamos los lugares más especiales donde recrearte. Pies, tobillos, zona interior de los muslos, glúteos, espalda, alrededor del ombligo, manos, cuello y hombros, frente y labios, cuero cabelludo y genitales.

Beneficios físicos y psíquicos

Un masaje erótico puede llegar a ser igual de excitante tanto para quien lo da, como para quien lo recibe. Es un momento especial para vivir en pareja, el preámbulo perfecto para iniciar una relación sexual porque aumenta el deseo en la pareja. También puede ser, en sí mismo, una relación completa en una dimensión diferente al coito. Además, es una terapia sexual para aquellos que tengan problemas de eyaculación precoz o impotencia, en los hombres, y frigidez en las mujeres (combinada con otro tipo de tratamientos).

Beneficios fisiológicos

Un masaje no deja de ser una técnica que estimula la circulación sanguínea, por la vasodilatación que provoca la fricción de los tejidos, y esto trae consigo múltiples efectos sobre el organismo:

1.- Alivia las tensiones musculares y los dolores, por la liberación de sustancias que influyen en efectos de relajación y bienestar.
2.- Aumenta los niveles de oxígeno en sangre, lo que conlleva a mejorar el tono muscular.
3.- Facilita el retorno venoso.
4.- Es una técnica efectiva de exfoliación cutánea natural con la que se eliminan células muertas.

¡Organización!

No puedes empezar a toquetear todo el cuerpo a la vez. Empezamos de los pies hacia la cabeza, con una intensidad media, ni muy fuerte que provoque dolor, ni tan suave que no lo sienta. Él podrá indicarte dónde le es más necesario y cómo le agrada más.

En la espalda

Aquí te puedes recrear un poco más por ser una de las zonas que mejor responden a las caricias. Trata de relajar los lugares que notes más tensos.

Los genitales

Hay que dejarlos para el final, siempre. Son los que tienen una respuesta sexual más rápida y si te centras de primero en ellos, luego no podrás avanzar. También es importante el cómo. Es decir, qué tipo de movimientos emplear para lograr mantener la tensión sexual hasta el final, tales como roces, fricciones y amasamientos. Continúa leyendo para ver cómo se hace.

Amasamiento

Consiste en tomar el músculo y realizar un ligero movimiento de torsión, con cierto ritmo y fuerza, pero sin llegar a lastimar, como si estuvieras haciendo pan. Esta técnica es más enérgica y se suele realizar allí donde hay más músculo y se quiere destensar.

Roces
Consiste en deslizar suavemente las manos por el cuerpo. Es bueno que empieces y termines el masaje con esta técnica porque es la que demuestra pasión y deseo.

Fricciones

Se trata de hacer movimientos semicirculares por la piel con las yemas de los dedos, fundamentalmente los pulgares.

Fuente: http://www.tvn.cl/mujer/sexualidad_videos.aspx?id=81663

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