La actriz Marisa Román desea ver a Venezuela “reconciliada y en paz… Con mensajes de esperanza”


Después de su muy destacada participación en la telenovela de Leonardo Padrón, “La mujer perfecta”, y de participar en varias producciones cinematográficas, Marisa Román decidió irse a pasar un tiempo en Los Ángeles, Estados Unidos, para reciclarse profesionalmente, con nuevos retos y experiencias en su formación histriónica. También ha aprovechado para lanzar su página web oficial, www.marisaroman.net en la cual ofrece todo tipo de información relacionada con su carrera artística. El diseño y el acceso a las diversas secciones que la componen, son fluidos y muy atractivos gráficamente. En entrevista exclusiva con Informe 21 directamente desde Los Angeles, la talentosa actriz habló, no sólo de aspectos que involucran su actividad artística, sino que también opinó de la situación política que vivimos en Venezuela, una nación que desea ver “reconciliada, en paz. Que cambiemos las armas, las drogas y la violencia por escuelas y gente estudiada. Que tengamos gobernantes que amen al país y a sus compatriotas. Que nos transmitan mensajes de esperanza y generen planes que ejecuten para el desarrollo del país y una vida digna para sus habitantes”.

Esta temporada alejada de la actividad artística que te has dado a ti misma, ¿te ha permitido reflexionar sobre lo que te gustaría hacer en tu futuro artístico inmediato o a mediano plazo?

- Realmente esta temporada lo que he estado es alejada de la actividad mediática nacional. Estoy en contacto con mi actividad artística cotidianamente. Voy de lunes a viernes a clases de actuación en una escuela maravillosa que siento como mi hogar creativo: The New Collective L.A., que es la sede del Susan Batson Studio aquí en Los Angeles. Los meses previos estuve viajando y acumulando experiencias, alimentando mi manantial creativo y estos meses de estudio me han permitido aprender e interiorizar herramientas que me han regalado mucha libertad como actriz. Un refrescamiento a todo nivel ha significado este tiempo, era justo lo que artísticamente deseaba para mí.

¿Qué rasgos debe tener un personaje que te mueva a decidir interpretarlo?

- Que esté bien escrito es lo fundamental. Y eso se traduce en una buena historia, profunda, interesante, reflexiva. De esas que mientras más sabes más te intriga y no puedes soltar hasta terminarla, una historia que me sorprenda. Ese tipo de material me estimula creativamente y pone mi imaginación a volar.

¿Eres selectiva a la hora de escoger tus telenovelas?

- Soy selectiva a la hora de escoger los proyectos en los que me involucro en todas las áreas: TV, cine, teatro, publicidad. Gracias a Dios me puedo dar ese lujo y a medida que crezco, como mujer y como artista, tengo más claro el tipo de proyectos en los que deseo participar. Con los que me identifico.

¿Por qué te inclinas más a trabajar en telenovelas de Leonardo Padrón que en las de otros autores?

- Es como se han dado las circunstancias. Cuando trabajas en un dramático la empresa no quiere repetir actores por una temporada (mínimo 6 meses) así que toca esperar el próximo proyecto en el que requieran de tus servicios. Al igual que en teatro, en TV se genera una especie de familia. Y al hacer varias telenovelas de un mismo autor, se genera empatía y cariño, además del respeto profesional. Me encanta trabajar con Leonardo porque, gracias al tiempo que tenemos trabajando juntos, me conoce mucho como actriz. Sabe y celebra mi continuo interés por crecer y mejorar como intérprete y siempre me pone a prueba conmigo misma. Reta mi capacidad como actriz, me saca de mis zonas de confort. Así que sus telenovelas se me han convertido en talleres intensivos de actuación. Además, rodeada de los mejores actores y compañeros posibles. ¿Qué más puedo pedir?

¿Qué razones te impulsaron a tomar la actuación como profesión?

- Más que razones fueron circunstancias: tomar clases de teatro infantil a partir de los nueve años, hacer teatro con el grupo del colegio, ser seleccionada en mi primera audición para trabajar en televisión y lo que me generaron emocionalmente esas circunstancias. El amor que desde un primer momento sentí por este oficio me invitó a ejercerlo, honrarlo y dedicarme profesionalmente a él.

Artísticamente, ¿qué te proporciona el cine que no te da la televisión?

- Son dos formatos totalmente distintos, pero igual de interesantes como intérprete. El cine tiene todo un lenguaje distinto, es mucho más interior el trabajo, repleto de silencios y belleza estética; las luces, los planos y sets. Requiere mucha comunicación con el director, quien, frecuentemente, es también el autor del guión, para lograr entender lo que quiere contar y juntos encontrar un canal común para contarlo.

¿Y el teatro?

- El teatro es el único medio en el que se da el intercambio directo con el público. Energéticamente esto es poderosísimo. Estás afectando y dejándote afectar continuamente por la presencia de los otros. Es una comunión espiritual hermosa la que tiene lugar. Es sagrado ese espacio, tanto para los artistas que están presentando el espectáculo como para los espectadores.

¿De no haber sido actriz, hubieses sido…?

- No tengo idea. Disfruto mucho organizar viajes. No solo para mi, sino para mis amigos también; y todo lo que tiene que ver con bienes raíces me resulta muy interesante.

¿El mejor elogio que has recibido en tu vida?

- Me avergüenzan los elogios. No soy muy buena recibiéndolos.

¿Y lo peor que has escuchado sobre ti?

- Tengo corta memoria para las críticas destructivas y malintencionadas, y muy afinada la intuición para detectarlas.

¿Tu antídoto contra la vanidad que produce el éxito y la popularidad?

- La humildad y la gratitud.

¿Qué tipo de personaje te negarías a interpretar?

- Más que un tipo de personaje sería una historia superficial. Una que no me toque el alma.

¿Qué cualidades debe tener una actriz que se precie de tal?

- Creo que hay tipos de actores como de personas hay en el mundo y que no hay un camino específico que funcione para todos. En mi caso, si hay algo que es vital es mi necesidad de comunicar, mi capacidad de sorprenderme y mi empeño por ser mejor cada día.

¿Y qué errores no debe cometer?

- Cada quien tiene su camino. Y los errores nos ayudan a crecer y ser mejores seres humanos. Lo importante es tener la capacidad de identificarlos, la humildad para aceptarlos y el deseo de mejorar en esa área.

¿Qué has aprendido en todos estos años de carrera?

- A encontrar el disfrute en el proceso y ocuparme del camino. Los resultados se los dejo a Dios.

¿Te imaginas caminando por la alfombra roja como nominada al Oscar?

- Imaginarme me imagino muchas cosas, porque tengo una imaginación muy fértil. Hoy pongo mi imaginación al servicio de mi trabajo, la uso con fines creativos y celebro la vida en la escala que Dios me lo permita.

¿Actrices y actores que te hayan servido de inspiración?

- He tenido la bendición de trabajar con los mejores de mi país, de ganarme su cariño y su respeto. Si hay algo que todos ellos tienen en común y me inspira a querer seguir su ejemplo, es su generosidad al compartir su experiencia, los buenos consejos que dan desde el amor y continúan retumbando en mi corazón, la alegría que tienen para vivir más allá de las circunstancias de la vida, porque tienen la certeza de que todo pasa, la continua búsqueda por ser mejores, la infinita sensibilidad para interpretar el mundo que los rodea y la capacidad de ponerse en los zapatos de otros en cualquier situación que se presente.

¿Está estancada la telenovela venezolana, en cuanto a abordar, seria y rigurosamente, temas de hoy como el aborto, la homosexualidad y otros por el estilo, como sí lo hacen en Colombia y Brasil, por ejemplo?

- En cuanto a eso, está estancado el país. La televisión es sólo un reflejo de esa realidad. Desde hace 7 años entró en vigencia la Ley Resorte, que limita creativamente a los autores de telenovelas. Lo interesante es que más allá de las limitaciones busquen vías creativas para expresar sus inquietudes. Leonardo Padrón, por ejemplo, en su más reciente telenovela, “La mujer perfecta”, trató temas tan diversos e importantes como: el Asperger, el cáncer de mama y la violencia de género. Todos actuales y de interés social. En relación a la manera cómo son abordados, creo que eso está directamente relacionado con la cultura de cada país. Es muy fácil responsabilizar a la televisión de asuntos que son más serios y profundos y no me extraña que suceda.

¿Apolítica químicamente pura?

- Vivo en sociedad y me preocupo por su bienestar, así que ser apolítica no es una posibilidad para mí. Lamento lo polarizados que estamos en Venezuela actualmente, el odio que se ha sembrado y cultivado sistemáticamente entre los hermanos que somos. Todos hijos de una misma patria a la que tenemos desmoronada, pisoteada, destrozada, humillada. Deseo, de todo corazón, que esto cambie y vengan tiempos mejores para mi país.

¿Cómo te gustaría ver a Venezuela?

- Reconciliada, en paz. Que cambiemos las armas, las drogas y la violencia por escuelas y gente estudiada. Que tengamos gobernantes que amen al país y a sus compatriotas. Que nos transmitan mensajes de esperanza y generen planes que ejecuten para el desarrollo del país y una vida digna para sus habitantes. Creo que será un proceso que probablemente lleve más de una década pero ya pronto debe empezar. El país lo pide a gritos.

¿Y a ti en el futuro?

- Caminando poco a poco, trabajando como actriz en proyectos que me inspiren, viajando mucho, rodeada de los que amo, disfrutando la vida con todo lo que traiga, aprendiendo a ser mejor cada día, serena y feliz.

Aquilino José Mata
Informe 21

Fotos: Luis Cobelo

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