Mercosur: El mejor legado económico de Chávez


Imagen de Pedro Elías Hernández

En agosto de 2012, el Presidente de la República Hugo Chávez visitó el estado Carabobo como parte de una gira en su condición de candidato presidencial para los pasados comicios del 7 de octubre. Desde la capital carabobeña anunció que el centro del país se convertiría en corto plazo en una potencia industrial. El ahora fallecido Presidente indicó que este polo industrial abarcaría los estados Lara, Yaracuy, Carabobo y Aragua y que se vería potenciado de forma extraordinaria por el ingreso de Venezuela al Mercado Común del Su, MERCOSUR.

ETAPA PRODUCTIVA

Chávez indicó en aquella oportunidad que el desarrollo de la actividad industrial y manufacturera era clave para hacer realidad la meta de convertir a Venezuela en una potencia regional. Habló de la inversión en la planta petroquímica de Morón, que según sus propias palabras, “abriría la puerta para una nueva era exportadora en el país” Habló también de la remodelación del Puerto de Puerto Cabello y de La Guaira que incrementaría el comercio internacional en un 300% en los próximos años. También mencionó que pronto estaría en funcionamiento el eje ferroviario Puerto Cabello-La Encrucijada de Turmero y que en breve plazo se haría una realidad el sistema ferroviario Puerto Cabello-Barquisimeto.

Durante esa visita a la capital carabobeña, Hugo Chávez hizo un llamado a las comunidades y a las alcaldías a crear comités industriales para la reactivación de las zonas industriales que estaban abandonadas. “Hay que recorrer metro a metro las zonas industriales para determinar cuántas se encuentran abandonadas y con posibilidades de recuperación”, dijo el entonces mandatario.
En aquella gira electoral, en lo que respecta al sector eléctrico, anunció la puesta en funcionamiento de las primeras unidades de la nueva planta Termocarabobo, ubicada en El Palito y que estaría en capacidad de generar 800 megavatios adicionales para apoyar el sistema de electrificación nacional. Mencionó también que Planta Centro estaba en el suelo y que pronto se modernizarían sus equipos, e instalaciones.
Muchos de estos anuncios aun no se han concretado, otros están a medio andar. Sin embargo, a la luz de lo dicho en esa oportunidad por Chávez , estaba claro para él que la etapa de su gobierno meramente redistributiva de la renta petrolera, durante la cual había impulsado la creación de un vasto aparato de asistencialismo social, tenía que dar paso a una nueva etapa en donde el desafío era producir

MÁS CONSUMO Y POCA PRODUCCIÓN

En 14 años (período 1999- 2012) el crecimiento acumulado del PIB ha llegado a ser de un 37% aproximadamente, lo que significa que la economía en la última década creció nominalmente a un ritmo de 2,6% interanual. Si la población se incremento desde 1999 hasta el día de hoy en un 25%, quiere decir que el crecimiento real o neto acumulado de nuestra economía en el referido lapso (se calcula al restar al crecimiento del PIB el crecimiento de la población) fue de apenas un 12%, lo que equivale a 0,9% anual, uno de los más bajos de América Latina.

Según EL BCV, en nuestro país el consumo por habitante ha aumentado significativamente alcanzando un promedio de un 48% en los últimos 14 años, es decir, 3,4% anual como resultado de ese énfasis social y redistributivo de la renta petrolera que instrumento el Presidente Chávez (en términos alimentarios, por ejemplo, Venezuela pasó de consumir 2100 kilocalorías por persona en 1998 a 2700 kilocalorías por habitante en 2011), pero la producción por habitante sólo se incrementó en un modesto 12%, o 0,9% cada año. La verdad es que los venezolanos consumimos cada uno a un ritmo 4 veces mayor que al ritmo que producimos.
Este fenómeno económico se puede producir, aunque no indefinidamente, en un país como el nuestro que cuenta con inmensos ingresos externos (no asociados a la economía interna) provenientes de la renta de los hidrocarburos, la cual está en manos del Estado. En otras palabras, estamos consumiendo más, sin producir más, debido a que el sector público subsidia ese consumo. Por esta razón el BCV da cuenta de un aumento astronómico de las importaciones (es decir de las cosas que adquirimos afuera para compensar lo que no producimos adentro) de casi un 50% durante el pasado año.

MERCOSUR Y PRODUCCIÓN

La incorporación oficial de Venezuela al Mercado Común del Sur (MERCOSUR) representa una excelente oportunidad y un enorme desafío para que el país deje en el pasado su condición de nación mono productora y mono exportadora dependiente casi exclusivamente de su naturaleza petrolera. En este momento, el 96% de las divisas que recibe el país provienen de la industria de los hidrocarburos. Las exportaciones no petroleras constituyen una porción cuasi marginal en nuestra economía. Si ahora pertenecemos a un bloque económico poderoso como MERCOSUR, con un mercado de más de 300 millones de personas, se hace imperioso modificar los arreglos institucionales que existen en el país para generar un mejor clima de negocios a fin de incentivar la inversión y la productividad.

Nuestro país tiene en este momento una balanza comercial absolutamente deficitaria con las naciones que forman parte del MERCOSUR. En 2011 los países del bloque nos vendieron casi 7 mil millones de dólares y Venezuela sólo les vendió 2 mil millones. De esta cifra, las exportaciones no petroleras constituyeron apenas 300 millones de dólares aproximadamente. En la última década la relación comercial entre Venezuela y las naciones de MERCOSUR fue de 34 mil millones de dólares de importaciones contra 8 mil millones de exportaciones.

“UN PAÍS DOS SISTEMAS”

Hay que recuperar la capacidad productiva de Venezuela. Sería excelente convertir a las destruidas y desoladas zonas industriales que existen en distintas regiones del país, y particularmente las que hay en Aragua, en regiones administrativas especiales en las cuales se desarrollen parques industriales con vocación exportadora aplicando una idea similar a la de las ciudades modelos globales que se han constituido en la República Popular China y también en India, según la filosofía económica de “un país dos sistemas”.

Para replicar el ejemplo de estos países citados, ahora en marco de las oportunidades que ofrece el MECOSUR, se deben garantizar varias cosas: 1) Los derechos de propiedad a los inversionistas, con arbitraje comercial internacional obligatorio. 2) Libertad cambiaria, con libre acceso a los dólares para las importaciones que se requieran para producir y garantía de repatriación de los capitales sin restricción para las empresas extranjeras que se radiquen en esas zonas especiales. 3) Eliminación de la permisería, de los controles sobre la producción y sobre las ganancias empresariales los cuales dificultan la creación de nuevas empresas. 4) Libertad de contratación laboral. 5) Exoneraciones fiscales o tributarias durante por lo menos 5 años. 6) Garantía de suministro energético a precios razonables a las empresas que se instalen dentro de la jurisdicción de las regiones administrativas especiales aprovechando nuestra condición de país productor de energía barata. 7) Los trabajadores mantendrán su contratación colectiva, libertad sindical y absoluta seguridad laboral.

EL LEGADO

La herencia económica del fallecido Presidente Hugo Chávez está sujeta ahora a la evaluación de la historia. Su vida pública fue controvertida, como la de todos los líderes fuertes, ya que suelen polarizar las opiniones que se forman respecto a su desempeño al frente del poder. Pero es obvio que Chávez, luego de casi una década y media de gobierno, estaba consciente que Venezuela debía empezar un nuevo ciclo en su economía monoproductora minera, con el propósito de diversificarse y tratar de adecuar nuestro aparato productivo al reto de la exportación no petrolera. No es posible que el 96% de las divisas que recibe Venezuela tengan su origen en una sola fuente como es el negocio de los hidrocarburos. El ingreso de Venezuela al MERCOSUR, al igual que sucedió cuando Venezuela ingresó a la Comunidad Andina de Naciones, tuvo sus detractores dentro del sector empresarial venezolano. Sin embargo, con todos los problemas y desventajas iniciales que entraña el hecho de que pertenezcamos a un bloque económico de libre comercio en el cual tenemos que convivir con potencias productivas tan colosales como Brasil y Argentina, sin embargo constituye por el momento la única oportunidad para romper el maleficio histórico de nuestra dependencia en relación al petróleo.

La obstinada voluntad de Chávez para ingresar al Mercado Común del Sur, aun cuando haya sido en circunstancias muy polémicas, es tal vez, a nuestro juicio, su mejor legado económico hacía el futuro.
Pedro Elías Hernández

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