Top five de los propósitos de Año Nuevo que nunca se cumplen


Antes o después, todos los eneros ocurre lo mismo. La lista imaginaria de buenos propósitos se llena de objetivos, muchos de ellos inalcanzables, pero que nos proponemos a cumplir cueste lo que cueste. Los que enumeramos a continuación, son los 5 objetivos que más se repiten y pocas veces se cumplen.

1. Perder peso e ir al gimnasio (sistemáticamente)

Después de unas semanas de fiestas y excesos calóricos, lo primero que nos proponemos es empezar el año en el gimnasio. El propósito es firme, y así se refleja en las matrículas de los gimnasios que crecen como nunca en enero. El propósito es tan firme que nos compramos ropa y complementos deportivos y empezamos a quemar la elíptica … las clases multitudinarias y la cola para pillar una cinta de correr nos advierten de que nuestra resolución de año nuevo no es demasiado original …

¡Ay! A mediados de febrero se nos habrá pasado el entusiasmo y tendremos que hacer un esfuerzo descomunal para ir tres veces a la semana. En marzo, a saber lo qué ha pasado con nuestra firme resolución de año nuevo. Las cifras dicen que a mediados de febrero, la población que asiste a los gimnasios vuelve a las cantidades habituales del resto del año. Es decir, el 60% de los matriculados va a clases esporádicamente.

2. Dejar de fumar

El optimismo que nos contagia la promesa de renovación y vida nueva que trae cada año por estrenar nos hace plantearnos todos tipo de desafíos. Uno muy grande, es dejar por fin el tabaco. Ponemos fecha al gran momento, el 1 de enero o el 6 de enero. Y nos disponemos a ello con fuerza de voluntad, energías y, si se tercia, con la ayuda celestial de alguna virgen o santo conocido por sus milagros cumplidos. Si hacemos caso a las estadísticas, un 15% de los que dejan de fumar en enero han vuelto a las andadas antes de la mitad del año.

3. Aprender algo nuevo

Desde el eternamente postergado curso de conversación de inglés hasta las clases de patinaje, de cocina o de corte y confección. Este año sí que lo vamos a conseguir. Descubrir los talentos que tenemos ocultos es un viaje excitante, potenciar nuestras habilidades y herramientas nos sube la autoestima y nos recompensa … la teoría es preciosa. Rápidamente descubrirás por qué no has aprendido nada de esto antes: el inglés tiene una fonética difícil, coser es cansino y consume tiempo, patinar es difícil y hasta peligroso … si eso, ya lo volverás a intentar cuando tengas más tiempo.

4. Gastar menos dinero y ahorrar

En un año económico complicado, ahorrar es uno de los propósitos de año nuevo que se plantean como imponderables. Recortar gastos y cambiar de gastos para dejar algo en la hucha. Los planes financieros que ayudan a ser ahorrativos dan algunas reglas para cumplir esta proposición de año nuevo. Por ejemplo, proponerse metas realistas (cantidades realistas a ahorrar) con un objetivo específico a mediano plazo, permitirse cenar fuera solo una vez por semana, llevar la tartera al trabajo, y dejar la tarjeta de crédito encerrada bajo siete llaves.

Pero, a pesar de cumplir con todos estos requisitos hay que luchar contra el mundo que está lleno de tentaciones en forma de miles de objetos preciosos y caros que no necesitamos pero que de repente deseamos desesperadamente … y que a mediados de febrero nos harán desistir con un argumento poderoso: la vida es corta ya ahorraré en 2014.

5. Pasar más tiempo con la familia

Si las fiestas han sido pacíficas en la familia se habrá tenido el momento de remordimiento por no haber dedicado más tiempo, y habremos hecho votos en privado o en público de corregir este comportamiento en el año que comienza. No hay nada como la familia, nadie te aprecia como ellos, nadie te quiere de ese modo incondicional.

Entonces llega Febrero y recuerdas porque llevabas dos años sin ver a tu prima Mary –realmente no tenéis temas de conversación y vivís de una punta a la otra de la ciudad. El propósito de pasar más tiempo con tus hijos te parece prioritario, pero las cosas se han complicado en la oficina y no es algo que esté a tu alcance cambiar. La rutina y la inercia se imponen y las cosas se quedan como estaban.

Fuente: Mujerhoy

EA

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