Los colores alivian, atemorizan, animan, deprimen, nos alegran o dan esperanza.


La percepción de los colores nos impresiona. En algunas especies animales la presencia del color rojo instintivamente significa peligro. No es al azar que los colores pasteles como el verde y el azul se usan en los servicios médicos, se debe a la creencia que estos matices dan tranquilidad a los pacientes. Las mujeres usan el "rouge" en sus labios y el carmesí en sus cachetes porque a los hombres les atrae. Así, existen colores eróticos que nos generan pasión, que alegran, que nos inspiran temor o que nos animan o deprimen.

Aunque la humanidad desde sus primeros momentos tomó en cuenta a los colores, fue Goethe en su "Teoría del color", que por primera vez planteó que el color dependía de nuestra percepción, además de la materia y la luz, lo cual implica que cada persona puede ser influido de manera distinta ante su presencia.

No obstante otros estudiosos como Max Lüscher idearon un test psicométrico para analizar la personalidad de las personas, la imagen de sí mismos y los conflictos en los cuales están inmersos. Es un intento de generalizar la percepción que se tenga de las coloraciones.

Sea un fenómeno científico, cultural o la suma de creencias populares, lo cierto es que los colores tienen un significado para la gente. Las opiniones y suposiciones más generalizadas son las siguientes:

El rojo representa pasión, sexualidad, erotismo en cuanto a la pareja se refiere. Por otro lado, también es señal de alarma y peligro. Es el color de la sangre y está relacionado con el fuego. Su presencia eleva el pulso y la tensión arterial. Para Lüscher es la expresión de la fuerza vital. El exceso de rojo simboliza la ira.

El amarillo es brillante y estimula el sistema nervioso. Es un color vinculado a la alegría y a la vida como un reflejo del astro rey, el sol. Para muchos pueblos es distintivo del futuro y quizás por ello un sinnúmero de personas usan prendas de este color el día de año nuevo. En China fue ancestralmente el color del Imperio.

El azul como el cielo proporciona calma y reposo, incentiva la curación y alivia el dolor. Provee confianza, tranquilidad y regula la presión arterial y la respiración. Se le relaciona con personas introvertidas y con abundante vida interior. Para el Feng Shui es emblemático de la paz tanto exterior como interior y estimula al estudio y los procesos de aprendizaje.

El Negro concierne a solemnidad, a lo formal, indica poder, en ocasiones misterio y es también el color del luto.

El Blanco refiere a la pureza, limpieza y aviva la imaginación.

El Verde representa la esperanza. El Naranja, la alegría y la comunicación y el Marrón, la perseverancia y la tenacidad.

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