Tips para aumentar tu tolerancia a la frustración y evitar que afecten tu salud y bienestar mental


Cualquier persona se siente frustrada acerca de determinadas cuestiones de la vida, pero no todas permiten que las frustraciones afecten negativamente su salud y su bienestar mental. Pon en práctica estas sugerencias y alcanza una alta tolerancia a la frustración para convertirte en una persona mucho más flexible, lógica y tranquila a la hora de enfrentarte a algo que no salió como lo deseabas.

Pasos

1.- Toma conciencia. Ante todo, reconoce que sueles frustrarte con frecuencia. Luego, analiza tus reacciones ante lo que te molesta, lo que no consigues o ante quien te decepciona. Poder reconocer el problema y cómo se manifiesta es el primer gran paso en el camino a solucionarlo.

2.- Aprende a tener control sobre tus emociones. La baja tolerancia a la frustración implica una hipersensibilidad hacia lo displacentero, que potencia lo negativo de cada situación. Ten en cuenta que esta manera de percibir los acontecimientos de tu vida, la llenará de tragedias y momentos estresantes. Presta atención a las diversas emociones que vivencias y analízalas. Lograrás tomar la distancia necesaria frente a los problemas y mejorarás tu capacidad de responder adecuadamente.

3.- Proponte metas pequeñas. Suele ocurrir que las personas se sientan frustradas al no poder cumplir con sus objetivos. Pero no te desanimes, puedes anticiparte a un potencial fracaso. Prueba con proyectar metas posibles y alcanzables a corto plazo. Así, a través de pasos o etapas, podrás alcanzar el éxito final.

4.- No seas tan exigente contigo mismo. Juzgarse a uno mismo como capaz de hacer las cosas “perfectamente” es absurdo. La perfección no existe. Una “severa” autoexigencia hace caer a las personas en la ilusión de creer la posibilidad de ser insuperable. No caigas en la trampa, ser tan exigente contigo mismo sólo te paralizará e inhibirá la posibilidad que tienes de ser creativo y productivo.

5.- Acepta y reconoce las contingencias. La vida transcurre en un continuo entre lo que depende de nosotros y aquello que no controlamos. Diferencia ambas circunstancias para poder actuar en consecuencia. Comprender y aceptar que no te es posible tener el control absoluto sobre tu vida te dará la clave para reconocer que resulta en vano sentirte culpable o desilusionarte por cuestiones que escapan a tu voluntad.

6.- Ejercita tu capacidad de acción. Una buena decisión no es tal mientras no se exprese en la acción. Por ello, en vez de huir, lamentarte, negar o quedarte perplejo ante un inconveniente, intenta pensar posibles estrategias de acción para cada caso. De este modo tendrás las herramientas necesarias para evitar la frustración modificando tus respuestas ante un conflicto.

Importante

• Aprende a reconocer tus errores en cada situación frustrante. De esta manera tendrás la posibilidad de no cometerlos nuevamente.

Fuente: Derf

EA

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