Explosión de placer: los cinco tipos de orgasmos femeninos más intensos

Explosión de placer: los cinco tipos de orgasmos femeninos más intensos

El orgasmo femenino lleva siglos (si no desde siempre) fascinando a los hombres. JD Salinger escribió una vez que “el cuerpo de la mujer es como un violín y que hay que ser muy buen músico para arrancarle las mejores notas”. En este sentido, si se toca de manera correcta, ella puede sentir tal éxtasis que, durante unos segundos, todo el mundo a su alrededor deje de existir. Pero si se hace mal, puede aflorar el dolor, la frustración o la desaborida ausencia de emociones. Algo que contrasta con la experiencia del hombre que, por lo general, una vez consigue la erección, unos minutos de pasión son suficientes para terminar en la eyaculación.

La secuencia del placer femenino no es, por tanto, tan lineal como en los hombres. No hay sota-caballo-rey (deseo-excitación-orgasmo), sino que la suya es algo más compleja. Se trata, más bien, de un modelo circular en el que la excitación (lubricación) y el deseo (el grado de intimidad y la calidad de los estímulos) tienen mucho que decir. De esta manera, las mujeres consiguen alcanzar diferentes tipos de orgasmos, los cuales demuestran que la penetración no es indispensable cuando se trata de obtener placer. Hay muchos, hasta 12, pero aquí van los cinco más poderosos.

Estimula el clítoris

Este es el camino directo hacia el orgasmo. Gracias a sus 8.000 terminaciones nerviosas, el clítoris es un órgano diseñado para dar placer a las mujeres. La sensación, según un estudio publicado en 'NeuroQuantology', es “localizada, aguda, potente y de corta duración”. La estimulación se dispara a través del roce, el sexo oral, el uso de juguetes sexuales (un vibrador) o ciertas posturas que favorecen la fricción del pubis, como el misionero.

El orgasmo cervical es el más profundo y trascendente de todos. Hace estremecer el cuerpo y crea una intensa relajación emocional

Cuanto más se haga, más sensible y erecto se vuelve este particular centro del placer del cuerpo humano. No obstante, esta modalidad resulta más placentera si no te limitas a excitar solo esa zona, así que prueba con el resto.

Orgasmo vaginal

Alrededor de un 30% de las mujeres consigue alcanzar el orgasmo a través de la penetración. ¿Cómo? Todo a punta al famoso punto G, una zona eréctil formada por tejido rugoso que se encuentra en el primer tramo anterior de la vagina. Situarlo, acariciarlo y masajearlo suavemente con los dedos o algún juguete sexual (como un vibrador curvado) antes de lanzarse a la penetración puede ser de lo más útil. Dicha sensación se suele describir, según el mismo estudio citado anteriormente, como un placer por todo el cuerpo y suele ser más duradero que la que proporciona el éxtasis clitoriano. Asimismo, aquellas mujeres que dicen tener este tipo de orgasmos suelen ser más propensas a tenerlos múltiples.

El cervical

No es muy popular, a pesar de que hay quien asegura que es más placentero que los dos que ya conocemos. Se alcanza estimulando, acariciando y masajeando el cérvix o cuello uterino, el cual conecta las partes bajas y altas del aparato reproductor femenino. Por esa razón se requiere una penetración profunda, después de unos preliminares.

El orgasmo vaginal y clitoriano son dos cosas diferentes y combinados forman el combo perfecto para ti y tu pareja
La posición más adecuada para experimentarlo es la conocida como el perrito, en la que se realiza la penetración vaginal por detrás, estando la mujer 'a cuatro patas' y su pareja situada a su espalda. Una de las mujeres que más promueve esta alternativa es la coach Kim Anami que lo describe como “el más profundo y trascendente de todos, que hace estremecer a todo el cuerpo y crea una intensa relajación emocional, capaz de conciliar el lado más físico del clitoriano y el emocional del punto G”.

Mixtos

Durante años, la comunidad médica sostuvo que no había ninguna distinción entre el orgasmo vaginal y el vía clítoris. Por fortuna, hoy sabemos que son dos cosas diferentes y que combinadas forman el combo perfecto para ti y tu pareja. ¿Cómo se alcanza esta intensidad? O con una postura que permita el roce de la penetración a la vez que la estimulación del clítoris (como el misionero o cualquier posición a horcajadas sobre el cuerpo del hombre) o bien mediante el uso de un vibrador de dos cabezas o en forma de u.

El neurosexo

Muy pocas mujeres pueden alcanzar un orgasmo mental, pero aquellas que dicen experimentarlos afirman que es lo más intenso que han hecho en su vida. No es nada sencillo, pero si partimos de la base de que todas nuestras sensaciones están en nuestra cabeza, entonces la idea de que al concentrarse en una fantasía sexual, observando imágenes o leyendo un relato erótico las mujeres pueden alcanzar el clímax tiene su lógica. Hace falta concentración y entrenamiento, como demuestra la coach sexual Barba Carrellas, para tener orgasmos sin ni siquiera tocarnos, pero merece la pena.

Fuente: elconfidencial / MF

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