La importancia de una dieta baja en sal

La importancia de una dieta baja en sal

Creer que sólo tienen que limitar el consumo de sal las personas que tienen hipertensión es un error. El elevado consumo de sodio tiene efectos negativos en el organismo, por lo que es preciso limitarlo desde edades tempranas, advierten los especialistas.

Mientras que la OMS aconseja ingerir menos de cinco gramos al día, en el país se estima que el consumo promedio de sal por persona asciende a 11 gramos. La ingesta elevada, ya sea a través del abuso del salero o de la sal oculta en alimentos y bebidas, no sólo favorece la hipertensión, sino que es la primera causa de enfermedades cardiovasculares, como infartos y accidentes cerebrovasculares (ACV). Reducirla contribuye a disminuir el número de enfermos y, en consecuencia, la mortalidad.

Desde el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina, apuntan que "es importante que todos limitemos el consumo de productos industrializados y el agregado de sal a las comidas, seamos o no hipertensos".

En la misma línea, un comunicado de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) destaca que "modificar estos niveles sería beneficioso no sólo para pacientes con enfermedades crónicas, sino también para personas saludables que buscan evitar factores de riesgo que promueven diversas enfermedades".

Es que si bien el vínculo con la hipertensión es de larga data, en los últimos años ha aumentado la evidencia de la injerencia de los altos niveles de sodio en enfermedades como diabetes, enfermedades vasculares de pequeños vasos (el deterioro cognitivo en adultos mayores suele estar asociado a esta causa), en la rigidez arterial (que se está viendo cada vez más en adultos jóvenes) y patologías renales, entre otras. La dieta hiposódica (reducida en sodio) es beneficiosa en todos esos casos.

"Contemplando estos resultados, es evidente que cobra mayor importancia fomentar la menor ingesta de sodio desde edad temprana, ya que sus efectos negativos alteran el organismo desde el primer momento y a lo largo de la vida, comentó Juan Carlos Pereira Redondo, secretario científico del Consejo de Hipertensión Arterial de la SAC. "Reducir el consumo de sodio en alimentos y bebidas logrará que nuestro riesgo de padecer enfermedades disminuya, permitiéndonos llevar adelante un estilo de vida más saludable", agregó quien es también jefe de la Unidad de Hipertensión Arterial del CEMIC.

¿Cómo reducir el consumo de sodio?

• Reducir el uso de sal y el consumo de alimentos con alto contenido de sodio.

• Cocinar sin sal, limitar el agregado en las comidas y evitar el salero en la mesa.

• Utilizar condimentos de todo tipo para reemplazar la sal: pimienta, perejil, ají, pimentón, orégano, limón, etc.

• Usar limón en carnes blancas ya que estimula las papilas gustativas resaltando el propio sabor a sodio de los alimentos.

• Leer las etiquetas al momento de la compra. Los fiambres, embutidos y otros alimentos procesados (como caldos, sopas y conservas) contienen elevada cantidad de sodio. Tener en cuenta las siguientes leyendas: libre de sodio significa que posee menos de 5 mg de sodio por porción; muy bajo en sodio que tiene 35 mg o menos de sodio por porción; y bajo en sodio, 140 mg o menos de sodio por porción.

Fuente: Clarin

RA

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