Parejas sin sexo: ¿Se puede ser feliz de esa manera?

La frecuencia sexual que tienen las personas que viven en pareja ha sido motivo de muchas conversaciones, estudios y encuestas. Y es que aunque muchos aseguren gozar de una alta actividad sexual, la cantidad de parejas que ha dejado este ingrediente de lado, no es menor.

El sitio online de El País publicó hace un tiempo que según investigaciones de Robert Epstein, un reconocido psicólogo estadounidense, entre un 10% y un 20% de los matrimonios y las relaciones románticas en Estados Unidos no tienen sexo. Pero aseguran que esta cifra podría ser aún mayor, porque hay muchos que jamás reconocerían que tienen una baja, o casi nula, actividad sexual estando en pareja.

Pues bien, lo anterior es solo un pequeño ejemplo estadístico de esta realidad. Y si no eres parte de ese grupo, lo más probable es que en este mismo momento estés pensando que todas esas parejas están destinadas al fracaso o a sufrir las consecuencias de una infidelidad.

EXPERTOS RESPONDEN

Odette Freundlich, directora de Centro Miinitimidad, dice que efectivamente la sexualidad es un ingrediente muy importante en la vida de las parejas, pero, “existen muchas formas distintas de vivirla, fuera de la coito céntrica”.

“Existen muchas parejas que por distintos motivos no pueden tener actividad sexual penetrativa, pero buscan otros métodos para tener intimidad y sentirse felices dentro de sus posibilidades”, asegura.

Rodrigo Jarpa, psicólogo especialista en sexualidad, coincide con lo anterior, y agrega que aunque creemos habernos “liberado” sexualmente, tenemos una visión errónea de la sexualidad, por lo que es muy importante definir qué se entiende por actividad sexual.

“Tenemos una visión muy reducida y limitante del sexo. Seguimos reduciendo la sexualidad al coito y al discurso heteronormativo, falocéntrico y que más encima hoy nos exige tener cuerpos con ciertas características, frecuencias y prácticas. Se nos vende la idea de que el sexo es fundamental, y que no podemos ser felices sin él. Pero no es cualquier tipo de sexo, no es el que a nosotros más nos sirva y satisfaga, es el que nos han vendido y si no cumplimos somos anormales, tenemos un trastorno, disfuncion o patología”, explica.

Y frente a la pregunta de si es posible lograr la felicidad en pareja sin tener actividad sexual, el sexólogo asegura que, “Sí es posible vivir y ser feliz junto a alguien sin sexo. Porque finalmente nuestra sexualidad la vivimos con el simple hecho de existir”.

DESEO HIPOACTIVO: CUÁNDO PREOCUPARSE

Existen muchas personas que se preguntan cuánto es el promedio de la frecuencia sexual que tienen las parejas que viven bajo el mismo techo.

Odette Freundlich, dice que según el resultado que han arrojado varias encuestas y estudios que ha tenido acceso, “una frecuencia de actividad sexual promedio sería de dos veces por semana, baja sería menos de dos veces a la semana y alta más de dos veces en siete días”.

Sin embargo, hay quienes definitivamente no sienten deseo de iniciar o entrar en intimidad y tener relaciones sexuales. Esto es conocido como el deseo hipoactivo. Y según Freundlich, “algunos estudios revelan que el 22% y el 51% de la población femenina presenta deseo hipoactivo”.

La especialista explica que existen varios tipos pero, “se considera un trastorno cuando la falta de deseo es persistente y sucede desde hace por lo menos seis meses y sin una razón realmente justificada como enfermedades o depresión”, asegura. Y detalla a continuación los tipos de deseo hipoactivo que existen:

- Primaria: en la cual la persona nunca ha sentido interés sexual.

- Secundaria: en donde la persona solía tener interés en el sexo, y ya no le es así.

- Situacional: cuando la falta de deseo sexual solo se presenta con alguien en específico.

- Generalizada: cuando la disminución de la líbido es con cualquier persona por igual

Rodrigo Jarpa dice que efectivamente hay parejas que pueden ser felices sin practicas sexuales concretas, “pero lo difícil es que se mantengan unidas sin ningún tipo de contacto. Ahí si que se complica la cosa. Hay parejas que viven el erotismo de otras formas y se contactan y se disfrutan sin ningún problema. Pero es difícil encontrarlas, porque cada vez y de mil formas distintas, se les hace sentir enfermas, desadaptadas o anormales”.

Por eso advierte que se debe recurrir a un especialista solo en casos en que, “existe una dificultad en la sexualidad que les genera conflicto y sufrimiento, y donde las soluciones que han intentado no han sido efectivas”.

Fuente: biut

ARB

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