Fantasmas, brujas y magos: Hollywood es caldo de cultivo para el esoterismo

"Los Ángeles es un vórtice total", dice Maja D'Aoust, quien se autodefine como 'La Bruja Blanca', citando la fuerte presencia en la ciudad de cristianos evangélicos, pentecostales, católicos, judíos, musulmantes, budistas y también cazadores de OVNIs y de fantasmas.

Experta en exorcismo, levitación, demonología, chamanismo y astrología, entre otros, D'Aoust lleva un vestido blanco, zapatos plateados de tacón alto, plumas blancas como pendientes y un largo cabello rubio hasta la cintura. "Hay una aglomeración gigante de religiones. Los Ángeles es definitivamente una zona caliente", asegura a AFP.

Además, el gurú hindú Yogananda propagó la filosofía oriental en Occidente tras establecerse en California a principios del siglo XX, recuerda.

En esto está relativamente de acuerdo Mark Edward, miembro del escéptico Grupo Independiente de Investigaciones (IIG). "No es Los Ángeles, es Hollywood", dice a AFP.

Edward también trabaja como mago y psíquico, pero explicando los trucos de sus actos y pregonando, así, el escepticismo desde el terreno del esoterismo.

"Todo el mundo quiere tener éxito en Hollywood. La industria atrae a un montón de gente de todas partes del mundo y se sabe que muchas personas vinculadas al arte son muy supersticiosas, creen en amuletos... Ha sido así desde los años 20 y 30".

"Pero si los fantasmas fueran reales estarían en todas partes, no estarían todos hacinados en Hollywood", dice, adjudicando la propagación del esoterismo a la proliferación de programas de televisión sobre hechos paranormales.

De los cerca de 50 edificios "embrujados" que registra la Asociación Paranormal de Los Ángeles, más de la mitad están, en efecto, concentrados en el corazón del espectáculo. Pero más al este, en una zona deprimida de mayoría hispana, se emplaza el Hospital Linda Vista, uno de los edificios más visitados por almas en pena.

D'Aoust confirma el supuesto embrujamiento del lugar. "Lo siento en la piel", dice la bruja en una lúgubre habitación del hospital, después de haber asegurado que ha curado a cuatro hombres de cáncer de próstata con sus tés.

Abandonado desde hace 21 años, el exhospital ha servido desde entonces como localización para películas y, paralelamente, para dar trabajo a los cazafantasmas.

"Una vez tuvimos suerte. Pudimos grabar un video de una sombra caminando por el salón principal", dijo a AFP Richard Berni, director de Boyle Heights Paranormal Project, el grupo de nueve cazafantasmas que investiga el lugar.

Se financian con proyecciones de películas de terror -en el hospital- y ofreciendo visitas de 20 dólares entre sus pasillos oscuros, sus paredes sucias y con restos de sangre de utilería.

Allí, los productores de la cinta de terror 'Devil Inside' contrataron una visita para atraer a la prensa. Durante el paseo, una contorsionista interpreta a una mujer que está siendo exorcizada. Cuando todo termina, un sacerdote católico bendice a los visitantes para liberarlos de la "mala energía".

Berni asegura que su grupo ha registrado EVPs o Fenómenos de Voz Electrónica: son grabaciones que, al ser reproducidas luego, dejan oír comentarios (como "vete"), que no se escucharon en el momento de la grabación.

"Si hubiera un verdadero fantasma ahí, no tendrían que cobrar 20 dólares la visita", dice Edward. "Tendrían el descubrimiento científico más importante de la historia".

"Los EVP son fenómenos de audiopareidolia. La versión visual de la pareidolia ocurre cuando ves una nube y parece un dragón, o ves un rostro en un árbol y te parece que es Jesús", explica, refiriéndose al proceso psicológico según el cual los humanos perciben formas reconocibles en su entorno. "La audiopareidolia es lo mismo. Cuando la persona no sabe cuáles son las palabras que 'el fantasma' dice, no las oye".

Si los cazafantasmas pudieran demostrar estos fenómenos, o si la bruja D'Aoust probara sus poderes curativos, podrían ganar, además de un Nobel de Física o de Medicina, el millón de dólares que ofrece la Fundación James Randi, un premio creado en 1964 por el mago y escapista Randi, copiado por otras instituciones humanistas en todo el país, que da a los escépticos su mayor argumento.

IIG, el grupo angelino al que pertenece Edward, tiene destinados 50.000 dólares a quien pruebe alguna actividad paranormal en la ciudad y ha recibido varios cientos de solicitudes en 20 años.

¿Alguien ha ganado estos premios? ¿Algún astrólogo, tarotista, cazafantasma?

"Por supuesto que no", dice Edward. "Le preguntamos a la persona cuál es el poder que dice tener y diseñamos la prueba juntos, para que estemos todos de acuerdo. Pero ninguno la ha superado". "Claro que, si alguien superara la prueba, no necesitaría el dinero de todos modos, porque cambiaría el curso de la ciencia". AFP

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