Mubarak, entre la vida y la muerte

Sin confirmación oficial, la confusión sigue rodeando las informaciones sobre la salud del dictador, que fue trasladado anoche de la prisión de Tora, donde cumple cadena perpetua, a un hospital militar cercano. La agencia de noticias oficial aseguró ayer que Mubarak estaba «clínicamente muerto», y desde entonces no ha rectificado la información ni añadido más detalles. Sin embargo, fuentes médicas y cercanas a la familia del ex presidente aseguran que aún está vivo aunque se encuentra en coma.

Los médicos habrían logrado mantener con vida a Mubarak de forma artificial, aseguran fuentes de seguridad a la agencia AP. El hospital militar del barrio de Maadi, donde está ingresado el ex mandatario se encuentra completamente blindado y no informa sobre la condición en la que se encuentra el antiguo «rais». Su abogado, Farid al Dib, ha dicho esta mañana a Efe que el estado de salud de Mubarak ha mejorado desde que fuera trasladado al hospital y se intensificara su tratamiento. Otras fuentes médicas han asegurado que se encuentra en coma.

Desde que Mubarak pisara la prisión el pasado 2 de junio tras ser condenado a cadena perpetua, Al Dib ha intentado por todos los medios que trasladaran a su cliente a un centro médico fuera de la cárcel. «Siempre dije que ese hospital [el de la prisión] no estaba preparado y por eso, cuando se puso grave, los médicos se pusieron nerviosos y no sabían qué hacer, por lo que lo trasladaron al hospital militar de Maadi», ha dicho el abogado.

Complicaciones

Mubarak sufrió anoche lo que se conoce como un accidente cardiovascular, una trombosis cerebral que le provocó un ataque cardíaco. Los médicos del centro sanitario de la cárcel consiguieron resucitarlo con un desfibrilador, pero su estado se complicó y decidieron trasladarlo a un hospital militar, al que llegó en ambulancia y rodeado de fuertes medidas de seguridad.

Al parecer, sus dos hijos, Gamal y Alaa, que se encuentran también en Tora a la espera de otro juicio por enriquecimiento ilícito, querían acompañar anoche al ex mandatario al hospital, pero las autoridades de la prisión se lo impidieron. Ambos han permanecido con su padre en el ala hospitalaria del centro penitenciario desde que Mubarak ingresara en la cárcel. Pero anoche, según la edición digital del diario «Al Ahram», regresaron a sus respectivas celdas porque «no había motivos para que siguieran en el hospital», dijeron fuentes del centro al diario egipcio. Gamal se puso furioso, dijeron las mismas fuentes.

Fuente: ABC.es

EA

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