Siguen altas concentraciones de aluminio en agua de Valencia

A la salida de la potabilizadora Alejo Zuloaga el metal promedió concentraciones de 0,60 y 0,42 miligramos por litro en los meses de abril y mayo, respectivamente. El máximo valor aceptable es de 0,20, según el artículo 14 de las Normas Sanitarias de Calidad del Agua Potable (Gaceta Oficial 36.395 del 13 de febrero de 1998).

El exceso, aunque menor, se repite para las plantas Lucio Baldó y Tinaco, de acuerdo con el último informe técnico-científico avalado en su sitio web por la Hidrológica del Centro, autoridad con competencia en la materia.

“Aunque sigue estando fuera de norma, se nota una aparente mejoría en comparación con marzo pasado, cuando el aluminio arrojó su máximo jamás reconocido de 0,80 miligramos por litro. Sin embargo, no debemos interpretarlo como un avance hacia la solución de problemas que persisten”, objetó Edison Durán, coordinador general de la Fundación Movimiento por la Calidad del Agua.

Funcionarios de la hidrológica han descartado que la presencia del metal a estos niveles represente un problema. Para Durán, nadie puede estar satisfecho si se sobrepasa una norma. “Desde septiembre de 2007, cuando se activó el primer trasvase del Lago de Valencia al Pao-Cachinche, persisten altas concentraciones de aluminio como consecuencia del deterioro del embalse, lo que ha dificultado la potabilización del líquido y obligado a usar más sulfato de aluminio en planta”.

De diez parámetros divulgados en el sitio web de la empresa, el plomo es el segundo que se sitúa en valores excedentarios, según la revisión de Durán. Los ocho restantes (color, turbiedad, pH, alcalinidad, dureza total, cloro libre y coliformes totales y fecales) sí cumplen con la norma. Sin embargo, el vocero observó que siguen siendo publicaciones incompletas, pues el perfil completo de calidad del recurso asciende a 54 parámetros.

El coordinador de la Fundación sigue exhortando a las autoridades de la hidrológica a que amplíen la lista de valores y a que también indiquen oportunamente cómo está el agua en las tuberías. La obligación de hacerlo, recordó, está contemplada en la Ley para la Prestación de los Servicios de Agua Potable y de Saneamiento. “Debe ser en la red de distribución y no sólo a la salida de la planta donde se debe garantizar la calidad”.

Trasvases: Una historia contradictoria

Para bajar el nivel del Lago de Valencia, desde 2007 Min-Ambiente desvía hasta 5 mil 600 litros por segundo hacia la cuenca del río Pao. En su curso medio está el embalse Pao-Cachinche, fuente de abastecimiento hídrico de Valencia. Mientras el ministro Alejandro Hitcher afirmó el 22 de marzo que “el Lago está cada vez más saneado”, el presidente Hugo Chávez dijo el 11 de junio que “está contaminado y en peligro”.

En opinión de Rafael Dautant, venezolano que preside la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental, el Lago no está saneado y su agua tiene “compromiso ambiental”, o alteración con relación a su condición original.

“Eso está bastante por debajo de lo que se considera un cuerpo contaminado”, diferenció. El 25 de febrero se conoció que Chávez había aprobado recursos para un segundo trasvase, más potente que el vigente, hacia la cuenca del Pao, pero en El Carabobeño del 3 de abril Dautant aseguró, basado en información gubernamental, que esto había sido descartado.

Sorpresivamente, el 23 de mayo el vicepresidente Jaua anunció que para este año estiman culminar el proyecto integral de ingeniería del trasvase del Lago hacia el Pao. El Gobierno no ha precisado a qué altura de la cuenca desembocará.

“Aquí la solución definitiva es un trasvase, pero jamás debería ir ni al Pao-Cachinche ni mucho menos al Pao-La Balsa, que queda aguas abajo. Es lo sensato”.

Dautant, en todo caso, recomendó que los trasvases cuenten con un saneamiento previo asociado al control de la salinidad que, sostuvo, afecta al Lago.

Fuente: Daniel Pabón / http://www.el-carabobeno.com/portada/articulo/39097/siguen-altas-concent...

YU

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