Chile: Sigue la penosa búsqueda de víctimas de violento terremoto en medio de saqueos

Las autoridades chilenas manejaban con prudencia la cifra de víctimas pero a medida que pasan las horas se ve la real la magnitud del daño por el sismo inicial, sus réplicas y el tsunami que golpeó el litoral sur del país.

En la ciudad de Concepción, de medio millón de habitantes 500 km al sur de Santiago, era donde se veía el drama en su mayor dimensión. Allí, como símbolo de la tragedia, un edificio de habitación de 15 pisos y 80 departamentos colapsó dejando un centenar de personas atrapadas, según informó la alcaldesa Jacqueline van Rysselberghe.

"Las horas y el tiempo es la variable crítica para salvar a las personas que están aquí dentro", dijo la alcaldesa entrevistada por la televisión nacional chilena desde el sitio del derrumbe.

"Fue impresionante porque los pilares se movían de un lado a otro, y luego se hundió y estaba todo destrozado", contó Ewin Jiménez, que logró escapar por las ventanas del edificio.

En las primeras horas de este domingo, efectivos de bomberos recuperaron tres cadáveres de los escombros de la construcción, mientras se oían angustiosos gritos de personas atrapadas pidiendo socorro.

Los rescatistas comenzaron a perforar la estructura para permitir la entrada de oxígeno a los lugares donde podrían ubicarse las víctimas atrapadas.

Un ciudadano desconcertado en Chile en lo que quedo de su casa

"Hemos tenido un día dramático, con un terremoto que ha causado daños enormes. Esperamos que la cifra de fallecidos aumente, debido a que hay gente bajo los escombros", afirmó Jaime Tohá, intendente de la región del Biobío, la más devastada por el sismo.

En una ciudad con la luz y las comunicaciones cortadas, el desespero de la gente se concretó en saqueos y pillajes.

En la ciudad, lluviosa este domingo, centenares de personas violentaban la entrada de un supermercado en busca de alimentos y productos de primera necesidad.

"Esto es para mis hijos, es la única forma que tengo de alimentarlos", decía un hombre con los ojos llorosos explicando su empeño en violentar una puerta metálica para ingresar al supermercado.

"Tenemos que comer", señaló una mujer a la televisora estatal, mientras se observaba a personas corriendo con cajas de leches y otras mercaderías en sus manos, como lavadoras y televisores de plasma.

"No tenemos alimentos. Necesitamos leche para nuestros niños", señaló otro hombre.

"Si hoy no logramos solucionar el tema de alimentos nos enfrentaremos a una situación muy conflictiva", expresó la alcaldesa Van Rysselberghe.

Si el panorama era dramático en la ciudad, cunde la preocupación por la suerte de las comunidades costeras, afectadas por un tsunami el sábado. Tanto en Talcahuano (ciudad adyacente a Concepción) como en la cercana Dichato, embarcaciones fueron lanzadas tierra adentro por la fuerza de la marejada.

A lo largo del país la destrucción se ve en decenas de puentes caídos, edificios derrumbados, vías cortadas por los escombros, todo lo cual dificulta la llegada de ayuda.

En Santiago, el aeropuerto internacional seguía cerrado este domingo dados los destrozos de su terminal de pasajeros, aunque este domingo se permitió la llegada de unos pocos vuelos, según reporta la televisión chilena.

La solidaridad internacional con Chile se multiplica: este domingo el Papa Benedicto XVI señaló que "rezo por las víctimas y estoy espiritualmente cerca de ese pueblo que sufre este grave desastre. Ruego a Dios que le aporte resignación y valentía en esta adversidad", agregó.

El sábado varios países señalaron su intención de enviar ayuda a Chile, mientras que organismos como el FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo comprometieron su apoyo para la reconstrucción del país.

El sismo, uno de los más fuertes de la historia, generó alertas de tsunami en toda la cuenca del Pacífico, sin que se produjeran daños aunque sí importantes evacuaciones en el Japón y en Hawai. AFP

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