La chinchilla, roedor amenazado en los Andes y mascota en hogares franceses

"Son un poco como un conejo, una ardilla y un ratón juntos", señaló Jacquot, quien vio una chinchilla por primera vez cuando estudió en Inglaterra. Cuando más tarde decidió comprar una mascota, este roedor rápidamente se convirtió en su primera opción.

Jacquot quería un perro, pero su apartamento era pequeño y tenía un empleo a tiempo completo. "Quería un animal que no se sintiera solo cuando me iba al trabajo", señaló. "Y soy alérgica a los gatos".

Las chinchillas, valoradas por los incas y los españoles por su piel, estuvieron cerca de desaparecer a comienzos del siglo XX debido a la caza indiscriminada. A pesar de los esfuerzos por protegerlas, su piel es aún considerada una de las más lujosas y costosas en el mundo.

Existen dos especies de chinchilla: una de cola corta, que se encuentra en las montañas de Perú, Bolivia, Chile y Argentina, y una de cola larga, que solamente habita en los Andes chilenos.

El estadounidense Mathias Chapman obtuvo permiso para llevar siete machos y cuatro hembras a California en 1928 para la crianza en cautiverio. Se cree que casi todas las chinchillas domésticas, un cruce entre las dos especies salvajes, descienden de los ejemplares criados por Chapman.

Las chinchillas de compañía, muy populares en Norteamérica y Europa, heredaron algunas costumbres de sus antepasadas. Cuando sienten miedo comienzan a soltar pelo, un hábito útil en la montaña para escapar de depredadores como el cóndor.

"Cuando se nos escapa y debemos atraparlo, quedamos con un mechón de pelo en la mano y él con un hueco en el pelaje", indicó Jacquot.

Una chinchilla de compañía, que cuesta entre 150 y 180 euros, puede llegar a vivir más de diez años.

Los hábitos de cuidado de una chinchilla no son complejos, pero son algo particulares y deben ser seguidos al pie de la letra. Requiere una jaula grande, donde pueda saltar y correr, además de protección de temperaturas elevadas y de corrientes de aire.

Las chinchillas, acostumbradas al ambiente rocoso y árido de los Andes, requieren una dieta de grano especial, paja y agua de botella de ph bajo. Cualquier otro alimento, incluyendo las frutas, puede causarle graves problemas digestivos.

El ritual más importante en la vida cotidiana de estos roedores es el baño, que en realidad consiste en un platón hondo relleno de arena donde giran velozmente, frotando su pelaje contra los bordes. Un par de minutos bastan para que su piel quede sedosa y suave.

Las chinchillas pertenecen en Francia a la categoría de 'nuevos animales de compañía', que incluye especies consideradas exóticas como las iguanas y los hurones, aunque su popularidad ha crecido tanto que podrían ser reclasificadas como animales domésticos.

Para velar por el buen cuidado de los pequeños roedores, hace tres años un grupo de apasionados creó la Asociación Francesa de Chinchillas de Compañía. "La gente a veces cree que es un muñeco de peluche, al que se mete dentro de una jaula y ya", indicó Cécile Danel, vicepresidenta de la asociación, cuyo objetivo es "acompañar a la gente" que quiera tener una en casa.

Además de contar con una red de veterinarios y de publicar un boletín con información especializada, organizan concursos de belleza de chinchillas. Uno de sus próximos objetivos es hacer un censo en Francia, donde se estima podría haber varios miles. AFP

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