Colapso en hospitales de Ciudad Guayana y la tragedia de dar a luz en un pasillo

Hasta las 6:30 de la mañana de este martes, Eugenia Díaz había escuchado de los horrores que tienen que sufrir las parturientas de escasos recursos en Ciudad Guayana, debido al cierre de la Maternidad Negra Hipólita, ubicada en 25 de Marzo.

Sin embargo, lo que hasta ese momento ni pasaba por su cabeza era que a ella le iba a tocar vivir uno de esos episodios que, por increíble que parezca, están ocurriendo a cada momento en el Hospital Dr. Raúl Leoni, en Guaiparo.

“Yo me vine con mi mamá a esa hora. Caminaba de allá para acá y trataba de controlarme, y de paso no me dieron ni agua ni comida”, relata destacando los momentos previos al nacimiento de su hijo.

El “aguantar” no le sirvió a Eugenia: le tocó parir a su hijo en un banco del pasillo del área de la maternidad, con la ayuda de una vigilante y de una doctora, que, finalmente, cortó el cordón umbilical de la parturienta a los minutos del alumbramiento. Pese a que parece ser un relato excepcional, la historia de esa mujer es tan solo una dentro de las cientos similares que han vivido embarazadas y sus parientes durante los últimos días.

Sin más remedio

“Yo no puedo decirte lo que quisiera expresar. Legalmente no puedo declarar y decir lo que quiero, pero tienes que hablar con los familiares y los pacientes para que te digan lo que pasa aquí”, alcanza a expresar, en medio de una ajetreada caminata por los pasillo de la maternidad del hospital de Guaiparo, uno de los médicos de guardia.

Yineska García, una mujer de 30 años ataviada con una bata que deja notar su embarazo de 39 semanas, es la primera en ofrecerse a dar su testimonio mientras espera ser atendida.

“Ya tengo 39 semanas, más cinco días. Todo comenzó el 26 (de marzo), cuando fui para la Maternidad Negra Hipólita y me dijeron que estaba cerrada por contaminación, y desde ese momento me he estado viniendo”, relata quien se siente afortunada por una sencilla razón: entre una fila de embarazadas que llevan horas de pie, ella es una de las pocas que está sentada.

“Se supone que tengo que parir hoy, pero me dijeron que me viniera a la 1:00 de la tarde. Yo vivo en Vista al Sol y estoy sola ¿sabes lo que es irse para Vista al Sol y regresar? Prefiero quedarme aquí y esperar, porque mi esposo está trabajando”, razona.

Padecimiento común

Familiares de las pacientes también padecen en carne propia el colapso que se vive en el hospital de Guaiparo por el cierre de la Maternidad Negra Hipólita.

“Yo tengo dos días aquí con una comadre, y lo que no sabemos es cuándo va a terminar todo esto. La atención es malísima y nos tuvimos que venir en taxi”, comenta María Campos.

Sin embargo, serán siempre las pacientes las que se lleven la peor parte de todo este trance que, esperan, culmine rápidamente.

“Yo vine porque tenía un derrame, y me dijeron que fuera a los cubanos. Ahí me dijeron que a ellos no les competía eso. Me ha dado fiebre, bajas de tensión y todavía no me han atendido”, manifiesta Odeivis Enríquez, quien perdió a su hijo debido a una complicación en el embarazo.

Rostros del desespero

María Campos: “Yo tengo dos días aquí con una comadre, y lo que no sabemos es cuándo va a terminar todo esto. La atención es malísima”.

Eugenia Díaz: “Yo me vine con mi mamá a esa hora. Caminaba de allá para acá y trata de controlarme, y de paso no me dieron ni agua ni comida”.

Odeivis Enríquez: “Yo vine porque tenía un derrame, y me dijeron que fuera a los cubanos. Ahí me dijeron que a ellos no les competía eso”.

Fuente: Marcos David Valverde / http://www.correodelcaroni.com/content/view/150488/1/

YU

Categoria: