Cuba suspende el envío de correos a EEUU y Washington niega ser responsable

Poco después, el portavoz para América Latina del Departamento, Charles Luoma-Overstreet, aseguró a la AFP que el servicio de correos estadounidense (USPS, por sus siglas en inglés) "no ha regresado ninguna correspondencia proveniente de Cuba y no le ha impuesto restricciones a esa correspondencia".

Según Correos de Cuba, la devolución es "resultado de las nuevas modificaciones impuestas a las medidas de seguridad por parte de las autoridades de transporte aéreo de Estados Unidos a todos los países del mundo".

La interrupción del servicio postal de los cubanos "podría deberse a la devolución de correo hacia Estados Unidos por aerolíneas de terceros países que no pueden transportarlo", dijo Luoma-Overstreet, quien añadió que las normas de seguridad aplican a todos los países, y no específicamente a Cuba.

Un portavoz del USPS, Dave Lewin, afirmó en un mensaje a AFP que es posible que las aerolíneas no tengan capacidad por "la alta actividad postal durante las recientes festividades".

Cuba había suspendido el pasado 25 de noviembre y hasta el 8 de diciembre los envíos postales hacia Estados Unidos mayores de 453 gramos, debido a medidas internacionales tomadas por Washington tras recibir varias alertas de envío de paquetes postales con explosivos desde Yemen y otros países.

Ahora, Correos de Cuba especifica que no se realiza "ningún tipo de envío con destino" a Estados Unidos. El comunicado de Correos de Cuba no alude a algún trasfondo político en la devolución de la correspondencia.

"Es repudiable que la política nos separe, nos divida. Muchos no tenemos internet y además a muchos les gusta recibir las cartas en papel. Esto afecta lo sentimental. Es absurdo", comentó a la AFP Ileana Suárez, de 39 años, en una oficina postal de La Habana Vieja.

Los envíos postales de Cuba a Estados Unidos -donde viven 1,5 millones de cubanos y sus descendientes- transitan por México y Canadá, debido a que ambos países interrumpieron su correo directo en 1963, tras la ruptura de relaciones diplomáticas en 1961. En septiembre de 2009, funcionarios de ambos países celebraron la primera ronda de conversaciones para reanudar el servicio directo, que fue considerada "positiva" por el Departamento de Estado.

La cancelación de la correspondencia ocurre una semana después de que el Gobierno de Barack Obama autorizara a los estadounidenses viajar a Cuba con más facilidades por motivos religiosos, académicos, culturales o deportivos; enviar remesas por un máximo de 500 dólares por trimestre para apoyar actividades económicas privadas y la operación de vuelos chárter hacia la isla desde más aeropuertos.

El gobierno de Raúl Castro calificó esas flexibilizaciones como "positivas", pero de un "alcance muy limitado" que no cambia la política de Estados Unidos contra la isla y deja "intacto" el embargo contra Cuba vigente desde 1962.

Con la llegada de Obama al poder, ambos países tuvieron una tregua en su confrontación, después de que el presidente demócrata levantase en abril de 2009 las restricciones a viajes y remesas de los cubanoestadounidenses, impuestas en 2003 por el gobierno de George W. Bush. Pero el distanciamiento volvió por el arresto en Cuba en diciembre de 2009 del contratista estadounidense Alan Gross, al que La Habana acusa de espionaje, aunque sin presentar aún cargos formales. AFP

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