Decenas de muertos en el metro de Moscú en un atentado suicida de "viudas negras"

Ese tipo de kamikazes, que han golpeado ya en otras ocasiones la capital rusa con atentados con bomba, son conocidas como "viudas negras" porque visten ropa de luto y suelen ser esposas de guerrilleros islámicos abatidos por los servicios secretos.

Los atentados, en los que se utilizó ciclonita, una de las sustancias preferidas por la guerrilla separatista chechena, ocurrieron en hora punta cuando el metro de Moscú llevaba a varios de millones de personas a sus lugares de trabajo.

La primera explosión ocurrió en torno a las 08:00 hora local (04:00 GMT) en la estación de metro Lubyanka, frente a la sede del FSB (antiguo KGB), el principal órgano de seguridad responsable de la lucha antiterrorista.

La cámara de seguridad del tren "Krásnaya Strelá" (Estrella Roja) grabó las imágenes de la potente explosión equivalente a unos 4 kilogramos de trilita y que causó la muerte de entre 20 y 25 viajeros.

Mientras, unos 45 minutos después se produjo la segunda explosión (2 kilos de trilita) en la estación Park Kultury, a unos 300 metros de la sede de varias corresponsalías de medios de comunicación nacionales y extranjeros, incluida Efe.

Víctimas del atentado en Rusia

Según datos preliminares, esa explosión acabó con la vida de entre 12 y 14 personas, además de dejar un número indeterminado de heridos.

"Tenemos ocho personas en estado muy grave, otros 25 graves y 32 heridos leves", afirmó Tatiana Gólikova, ministra de Sanidad.

Ambas estaciones se encuentran en la línea roja, la más antigua (1935) y una de las más concurridas de todo el metropolitano, que es utilizado diariamente por nueve millones de personas.

"Las explosiones ocurrieron cuando los vagones se encontraban en las estaciones con las puertas abiertas. Murieron algunos pasajeros en el vagón y otros en la plataforma", señaló una portavoz del ministerio de Emergencia a la televisión rusa.

Atentados en el metro de Moscú

El hecho de que las puertas de los vagones estuvieran abiertas restó potencia a las explosiones y salvó muchas vidas, según un experto.
Otra circunstancia afortunada fue el hecho de que muchos moscovitas llegaran tarde al trabajo al olvidarse de adelantar sus relojes para adaptarlos al horario estival.

Las imágenes captadas por teléfonos móviles muestran los pasillos de las estaciones afectadas cubiertas por un humo cegador, con los pasajeros aturdidos y acostados en el suelo intentando llamar con el teléfono móvil.

Tras las explosiones, los accesos a la línea roja del metro en esas dos estaciones fueron cerradas, lo que provocó el caos y el pánico entre los viajeros, que se las vieron y desearon para subir a la superficie.

Tras ser informado sobre los atentados, Medvédev declaró una guerra sin cuartel contra el terrorismo y calificó de "insuficientes" las medidas adoptadas hasta ahora por las fuerzas de seguridad para acabar con la guerrilla islámica.

El líder ruso se mostró convencido de que los terroristas querían causar la "desestabilización de la situación en el país y en la sociedad".

Por su parte, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, aseguró que "los terroristas serán liquidados" y suspendió su visita a Siberia para regresar con urgencia a la capital rusa.

Las fuerzas de seguridad rusas buscan ahora a otras dos mujeres que acompañaron a las terroristas suicidas hasta la entrada del metro moscovita y que fueron filmadas por las cámaras de seguridad del metro.

Cerca de un millar de efectivos de las tropas del Interior fueron movilizadas para patrullar el metro, mientras otras ciudades como San Petersburgo reforzaron las medidas de seguridad en previsión de posibles atentados.

El último atentado de similar magnitud perpetrado por la guerrilla separatista chechena contra el metro de Moscú tuvo lugar en febrero de 2004, cuando murieron 41 personas y 250 resultaron heridas.

El acto terrorista más grave cometido en Rusia por mujeres kamikazes tuvo lugar en agosto de 2004, en vísperas de la matanza de Beslán, cuando dos aviones de pasajeros explotaron en el aire matando a cerca de un centenar de personas.

Para la agencia AFP de noticias al menos 38 personas murieron en un doble atentado con explosivos el lunes por la mañana en el metro de Moscú, atribuido por las autoridades rusas a dos mujeres kamikazes vinculadas a grupos insurgentes islamistas del Cáucaso. Según el último balance del ministerio de Situaciones de Emergencia, los ataques dejaron 38 muertos y al menos 64 heridos. El número de muertos no incluye a las dos kamikazes, precisó. Los dirigentes rusos reaccionaron vivamente tras esos ataques.

El primer ministro Vladimir Putin, que interrumpió un viaje en Siberia, prometió que "los terroristas serán aniquilados".

El presidente Dimitri Medvedev condenó en los mismos términos estos actos cometidos, según él, por "bestias salvajes". "No tengo la menor duda: los encontraremos y serán aniquilados", declaró Medvedev en horas de la noche en la estación del metro Lubianka, tras haber depositado una corona de rosas en el lugar del drama.

El primer atentado tuvo lugar en un vagón detenido en la estación Lubianka, situada a pocos cientos de metros del Kremlin, a las 07H57 locales (03H57 GMT), en hora punta.

En la Plaza Lubianka tiene su sede el servicio de inteligencia ruso FSB, sucesor del KGB soviético, que en ese edificio interrogaba y eliminaba a los disidentes y personas caídas en desgracia durante las purgas de la era soviética. El segundo atentado fue cometido en la estación Park Kultury a las 08H36 (04H36 GMT), también en el centro de la capital.

Fuentes: EFE / AFP

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