Denuncian que la Policía golpeó y robó a estudiantes que marcharían en Nicaragua

Denuncian que la Policía golpeó y robó a estudiantes que marcharían en Nicaragua

Un grupo de universitarios opositores al Gobierno de Daniel Ortega, que participarían en una marcha que fue impedida por la Policía Nacional, denunciaron este viernes que los agentes antidisturbios retuvieron, golpearon y robaron a varios de los manifestantes.

En conferencia de prensa, un grupo de estudiantes afirmó que la Policía hizo un "despliegue desmedido" para evitar la marcha con la que conmemorarían el Día del Estudiante, que el país celebra cada 23 de julio.

Onel Pérez, uno de los estudiantes que se presentó con un ojo golpeado, dijo que junto a Roberto Briones y Cecilia Sequeira, fue retenido con violencia por agentes, quienes le propinaron puñetazos, punta pies y rodillazos que, en su caso, lo dejaron inconsciente.

Una vez neutralizados, agregó, eran subidos a la fuerza a la tina de patrullas policiales donde los agentes colocaban sus rodillas sobre sus cuellos, además de darles golpes y lanzarles improperios.

Después de media hora fueron abandonados cerca de una rotonda, donde ciudadanos los auxiliaron.

La Policía impidió el jueves una manifestación estudiantil, con acciones violentas que dejaron varios heridos y al menos 14 detenidos que posteriormente fueron liberados, en medio de la peor crisis sociopolítica del país en décadas.

Cientos de agentes policiales, fuertemente armados, frustraron esa marcha para conmemorar el Día Nacional del Estudiante, y recurrieron a la violencia para evitar, esta vez sin éxito, las protestas contra el presidente Daniel Ortega.

En la conferencia de prensa, los estudiantes anunciaron que seguirán en las calles "a pesar del desmedido despliegue policial" y a que "la dictadura", a como llaman al Gobierno de Ortega, "continúa sin demostrar voluntad por respetar los derechos civiles".

"El despliegue policial fue ridículamente exagerado", señalaron los estudiantes, quienes interpretaron el uso de la fuerza como el temor "que le tiene Ortega a los nicaragüenses y en especial a los estudiantes".

"Podrán tener todos los fusiles, pero jamás podrán tener la determinación y la unión de todo el pueblo de Nicaragua", agregó Pérez, quien aseguró que están decididos a seguir desafiando al Gobierno de Ortega, "cueste lo que nos cueste".

Ayer, debido a que la Policía ocupó los espacios públicos por donde se esperaba el desplazamiento de la marcha en Managua, los estudiantes y opositores realizaron manifestaciones espontáneas en estacionamientos de edificios privados, algunos de los cuales fueron violados por los agentes para efectuar detenciones.

Los policías y grupos oficialistas atacaron con armas de fuego, lanzaron balines, chibolas (canicas de vidrio) y piedras contra los manifestantes, algunas de las cuales dañaron la propiedad privada.

Los estudiantes, que desde 2018 reclaman la renuncia de Ortega, pretendían conmemorar la llamada "masacre" del 23 de julio de 1959, cuando la dictadura somocista ordenó un ataque contra una manifestación estudiantil, que dejó cuatro universitarios muertos en la ciudad de León.

Las marchas no oficialistas fueron prohibidas por la Policía Nacional desde septiembre de 2018, cuando amenazó con encarcelar a quienes las promuevan.

Desde abril de 2018, Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 326 muertos, según la CIDH, aunque organismos locales elevan la cifra a 595 y el Gobierno reconoce 200 y denuncia un supuesto intento de golpe de Estado.

Según el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), adscrito a la CIDH, el mayor responsable de la violencia es el Gobierno de Ortega, a quien responsabilizan de cometer incluso crímenes "de lesa humanidad" en medio de la crisis.

EFE / MV

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