Empresarios buscan mejorar seguridad en turismo de aventura en Costa Rica

Empresarios buscan mejorar seguridad en turismo de aventura en Costa Rica

Los empresarios costarricenses buscan mejorar la seguridad en el turismo de aventura con la capacitación de cientos de guías de rafting y kayak, informaron hoy a Efe representantes de la industria.

Varias empresas del sector turístico de Costa Rica han capacitado a sus guías para optar por la certificación de la Federación Internacional de Rafting (IRF, por sus siglas en inglés) y así mejorar las condiciones de seguridad de los visitantes tanto nacionales como extranjeros.

"Nosotros venimos certificando guías a nivel voluntario para nuestra propia tranquilidad; sin embargo, no todas las compañías lo hacen y no todas cumplen con los requisitos, ese el problema. Por eso los usuarios también deben verificar a la hora de reservar su tour", explicó a Efe el representante de Costa Rica ante la IRF y presidente de la Asociación de Deporte Aventura y Remo Costa Rica, Rafael Gallo.

El equipo mínimo con el que debe contar un servicio de rafting es chaleco, casco, remo y charla de seguridad para el turista, pero la certificación va más allá y mide las habilidades del guía en el uso del remo, toma de decisiones de prevención, y de capacidad en caso de rescate y emergencias.

La certificación consiste en un examen teórico-práctico con temáticas como niveles de agua y sentido común. Los tipos van desde el RG2, RG3 y RG4 hasta Safety Kayaker (kayakero de seguridad), que es el nivel más alto.

La certificación de la IRF en Costa Rica permite el reconocimiento de guía de rafting o kayakero de seguridad en cualquier parte del mundo, mientras que en el país es reconocida por el Instituto Costarricense de Turismo.

Para optar por esta certificación, los participantes deben ser guías activos, mayores de 18 años y contar con el Certificado de RCP y Primeros Auxilios al día.

La acreditación debe renovarse cada tres años y en caso de un mal desempeño se le puede retirar, lo que permite brindar un mejor cumplimiento del servicio.

"Queremos subirle el nivel de calidad a los guías ya que se trata de un tema de educación en prevención (...) pero nos falta disciplina, formalidad y apoyo, además el sector público y el privado deben articular más acciones para trabajar juntos por el bienestar del país", destacó Gallo.

La iniciativa, que cuenta con el apoyo del Instituto Costarricense de Turismo, entre septiembre y diciembre alcanzó a certificar a 275 guías de todo el país.

Pese a no tener una cifra exacta, los empresarios estiman que pueden haber más de 500 guías en todo el país, que esperan capacitar durante el 2019.

Estos esfuerzos se dan luego de que cuatro turistas estadounidenses y un guía costarricense murieran en el pasado octubre cuando volcaron las balsas en las que disfrutaban de un tour por un río rápido.

El accidente ocurrió en el río Naranjo en la localidad de Quepos, provincia de Puntarenas (Pacífico central) y en el sitio fueron rescatadas con vida diez personas entre turistas y los guías que coordinaban el tour del deporte de aventura llamado "rafting", que consiste en trasladarse por los rápidos en balsas inflables.

Como parte de las esfuerzos, en esta semana un total de 32 kayakeros de seguridad fueron los primeros en su rama en aprobar la certificación de IRF.

El kayakero de seguridad es el encargado de trabajar en lugares de difícil acceso.

"La certificación es relevante porque son los primeros kayakeros del continente americano que serán certificados. En Costa Rica se ha hecho esta actividad por 40 años, y es muy importante tener expertos que hagan su aporte en los ríos remotos que tenemos", explicó Gallo.

En Costa Rica la Asociación de Deporte Aventura y Remo es el ente administrador y representante del programa GTE (Guide Training and Education Award System) de la Federación Internacional de Rafting en Costa Rica.

EFE / RA

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