Entérate de las cosas que no hay que hablar en el trabajo

Que el ambiente de una oficina sea saludable no depende solamente de que el jefe trate bien a los empleados, de una buena cultura de empresa, etc., sino también de que la fauna que habita el espacio de trabajo en cuestión sepa relacionarse con los demás. ¿Y a qué llamamos saber relacionarse? Pues no tanto a tener una relación genial con los demás, como sí a saber cuándo callar. Y es que como canta Nacho Vegas "hay cosas que no hay que contar"…

"¿Tú a quién vas a votar? ¿Tú que opinas de (inserte un tema político random)?" ¡Apocalipsis! Especialmente ahora mismo, tras este bendito año electoral que hemos tenido y el panorama que se ha quedado tras las elecciones generales. Una oficina es como las cenas de nochebuena: es mejor no hablar de política ni religión. Trata de mantenerte al margen.

"Tengo una resaca..." Nadie tiene por qué saber que ayer el afterwork se te fue de las manos. Puedes haber tenido una noche toledana gracias a un cólico, estar afónico por una incipiente faringitis o cualquier otra cosa... Pero bajo ningún concepto admitas que estuviste de juerga.

"Pero no se lo digas a nadie" (después de criticar a alguien) Esta es la frase mágica, la llave que abre la caja de los truenos... Es como cuando a un niño le dicen que no haga algo, que entonces seguro que lo hará para saber por qué se lo prohibieron, claro. Si hay algo que no quieres que se sepa, mejor guárdatelo para ti. En serio.

"Siempre..." o "nunca..." (quejándote) Mal. Basta que hagas una afirmación tan rotunda para que te caigas con todo el equipo al poco tiempo y alguien te lo eche en cara. Cabréate para tus adentros, sal y respira, tómate un cafelito, di las cosas más sutilmente (que se puede, de verdad), pero no seas tan tajante.

"A mí no me pagan para eso" Te pagan y en los tiempos que corren ya hay que dar casi hasta gracias. Eso sí, si es una situación insostenible y de verdad estás haciendo algo totalmente diferente a aquello para lo que se supone que te contrataron, habla con tus superiores, pero evita esta frase para quejas puntuales.

"Menudo (inserte aquí una palabra malsonante para referirse a algo aburrido)" No todos tus días laborales van a ser una maravilla y todos los trabajos tienen su cara B. No todo el mundo tiene a alguien por debajo que le haga el trabajo sucio, situación que se agrava si eres tú el becario, pero ten paciencia. A nadie le gusta soportar quejicas.

"El día menos pensado me voy y no vuelvo" CU-I-DA-DO. Es posible que te escuche quien no te debería escuchar es decir, un jefe, y con las mismas te invite a hacerlo si tan valiente eres. te invite a hacerlo sin más, que puede ser. No juegues con fuego. Este tipo de frases quedan muy bien en las series, pero esto es la vida real. Bienvenido, despierta y no conviertas la comedia de tu oficina en un drama.

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