Es romántico regalar flores pero no tan ecológico

Es romántico regalar flores pero no tan ecológico

No suele pensarse en lo que está detrás de todo el proceso de producción de flores en el mundo, cuando por un acto de expresión de amor, regalamos flores a otra persona. Se estima que producir 100 millones de rosas, produciría unas 9 mil toneladas de CO2, una huella ecológica que no solemos considerar cuando compramos o recibimos un ramo.

La producción de rosas, Impacto ambiental

En el año 2007 un estudio que nos muestra la revista Scientific American encontró que la producción de 12 mil rosas en Kenia produciría 6 mil kilogramos de CO2, mientras que la misma cantidad en Holanda sería de 35 mil kilos.

Mientras las temperaturas de países como Holanda son más bajas mayor es la cantidad de CO2 que producen, al intentar mantener la temperatura en los invernaderos en los que se encuentra la producción de flores como las rosas.

En países como Colombia o Ecuador por ser países más cálidos el producir flores significaría menor producción de CO2.
A dicha producción de carbono para mantener la temperatura adecuada en los invernaderos, sumamos que requieren de mucha energía para mantenerlas vivas y frescas para cuando llegan al consumidor. Esto implica la utilización de contenedores especiales que controlan la temperatura, para después subirlas a un avión, y luego a camiones. Posteriormente a autos o camionetas para llegar a los vendedores.
Todo esto suma a la huella de carbono de las flores que compramos para regalar, y que además viven durante muy poco tiempo.

Requerimos de más conciencia ecológica

Así que si el día de San Valentín, deseas manifestar tu afecto regalando un bello ramo de rosas, el mundo te agradecería que lo hicieras con flores que se producen en un país latinoamericano, lo cual significaría tu contribución a reducir los efectos del CO2 en el medioambiente

Apoyemos la producción de rosas de países que requieren menor producción de CO2 para ello.

Informe21/LJ

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