España estrenará el Parlamento más femenino y renovado de su historia

El nuevo Parlamento español que se inaugura mañana, martes, será el más femenino y el más renovado de la reciente historia democrática del país, y contará también con una gran diversidad política y social.

En total, 166 mujeres acceden al Congreso de los Diputados, lo que supone el 47,4 % de los escaños, el mayor porcentaje en el parlamentarismo español.

Se trata de un salto de gigante si se compara con la legislatura que comenzó hace cuarenta años, en 1979, la primera tras la aprobación de la Constitución, en la que solo había 24 mujeres.

Cuando mañana se constituya oficialmente el Congreso, para muchos diputados será la primera vez que ocupen uno de sus escaños, ya que ha habido una gran renovación en las listas de los principales partidos. De hecho, 212 de los 350 que conforman la Cámara (algo más del 60 %) son nuevos en esta legislatura.

Todo un reto, ya que se presenta un periodo complicado, con una Cámara muy fragmentada y en la que los socialistas (PSOE), el primer partido con 123 escaños, no tiene mayoría suficiente, lo que hará imprescindible los pactos con otros grupos.

Pero el nuevo Congreso también es muy diverso: en él convivirán, por ejemplo, el diputado socialista Luc André Diouf, que llegó a España como inmigrante irregular procedente de Senegal y estuvo a punto de ser deportado, y el de Ciudadanos (liberal) Marcos de Quinto, vicepresidente mundial de Coca-Cola de 2015 a 2017, al que se le estima un patrimonio de unos 40 millones de euros.

La etnia gitana también contará con representación, pues tendrá cuatro diputados, curiosamente de cada uno de los cuatro grupos principales del Congreso: PSOE, PP (derecha), Ciudadanos (liberales) y la coalición de izquierda Unidas Podemos.

De hecho, Ciudadanos ha propuesto a su diputada y activista gitana Sara Giménez como candidata para presidir el Congreso.
Esta legislatura también contará con tres militares de alta graduación en la reserva, un general de brigada, un teniente general y un general de división, de los cuales dos son diputados del partido ultraderechista Vox y el otro, del PP.

Esto supone que militares de alto rango participarán en política por primera vez desde la restauración de la democracia a finales de los años setenta del siglo pasado.

El último militar al que vieron los españoles en el Congreso fue al teniente general Manuel Gutiérrez Mellado, quien, aunque no era diputado, fue vicepresidente del Gobierno con Adolfo Suárez y tuvo una notoria intervención en febrero de 1981 en defensa de la democracia, durante la toma de la Cámara Baja por parte de un grupo de guardias civiles dentro de una intentona golpista.

EFE / MV

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