Fake news: el virus que acompaña al COVID-19

Fake news: el virus que acompaña al COVID-19

Desde teorías conspirativas hasta agendas políticas que buscan desinformar, las fake news han sido el otro virus del 2020. Detrás de ellas siempre hay alguien beneficiado.

Fake news es el término que se usa para referirse a noticias sin base alguna que son dadas como ciertas por medios de comunicación impresos y digitales. En la mayoría de los casos tienen el objetivo de desinformar o llamar la atención para beneficiar una agenda política o económica.

Este término no es nuevo aunque lo estamos escuchando mucho en los últimos años. Según la profesora Sarah Churchwell, de la Universidad de Londres, la palabra fue popularizada en Estados Unidos por el presidente Woodrow Wilson durante la Primera Guerra Mundial. El auge que en los últimos años ha tenido la práctica de las fake news se debe al uso del Internet para su difusión masiva.

Debido a la velocidad con la que es distribuida la información en los últimos años, mucha gente ha visto en los portales web, medios importantes y personas influyentes o con grandes audiencias, una buena oportunidad para sus agendas. Desde crear caos difundiendo falsas informaciones como la que afirmaba que las antenas 5G que estaban siendo instaladas en Gran Bretaña eran las que propagaban el coronavirus; hasta tratar de influir en las elecciones americanas en favor de determinado candidato.

Un sin número de usos les están dando a este método y esto ha crecido exponencialmente este 2020 en medio de una pandemia y en año electoral en los EEUU.

Las fake news han sido la base para teorías conspirativas, para desinformar sobre las medidas de protección y para radicalizar a un sector político. Con las fake news no hay cuarentena ni distanciamiento social que valga. La única vacuna probada conociendo cómo reconocerlas y evitando seguir a quienes las hacen virales.

Infodemia: la pandemia de las redes

En medio de una circunstancia tan complicada como ha sido la pandemia por el COVID-19, la población mundial busca respuestas y soluciones. El desconocimiento general sobre medicina, la opacidad de China que, durante meses ocultó cifras y datos reales de lo que estaba ocurriendo con el virus y la constante teoría de que el mundo está siendo manejado por alguien externo, dieron paso a una serie de noticias que aumentaron los problemas causados por el virus.

A esto se le denominó “Infodemia, término creado por la Organización Mundial de la Salud para referirse al exceso de noticias durante un periodo corto de tiempo, por lo que las personas tienen dificultades a la hora de verificar si las noticias son ciertas o no.

En un estudio titulado “Covid-19 y su relación con Infodemia y su impacto en la salud pública” realizado por la American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, se estableció que, por lo menos 800 personas murieron durante diciembre del 2019 a abril del 2020 debido a diversas situaciones originadas en rumores, fake news y teorías conspirativas. El estudio fue realizado por una serie de científicos de distintos países que se encargaron de revisar todas las fakenews relacionadas al virus y su impacto en la población.

En total encontraron 2.311 casos de fake news, rumores y teorías conspirativas relacionadas al COVID-19. Desde personas tomando orine de vaca en la India porque una noticia decía que podía prevenir al virus, hasta gente en Arabia Saudita preparando una receta de orine de camello y limón para curarse. Resaltan también los rumores europeos que decían que tomar alcohol o consumir cocaína ayudaban a matar al virus, algo que el Ministerio de Salud francés tuvo que desmentir

El aumento de las fake news fue tan acelerado que en España se pasó de 170 noticias al día a 253 a partir de marzo, donde 6 de cada 10 estaban relacionadas con el virus. Y es que, según la medidora Comscore, desde el inicio de la cuarentena, en España hubo un incremento en el uso de las redes sociales en 55%, el indicie más alto en toda Europa. Esto da una oportunidad a los que se benefician de estos métodos para explotarlos.

Y es que, a nivel mundial, los contenidos y noticias relacionados con el COVID-19 han crecido de forma acelerada. En 30 días subieron a Youtube un total de 361 millones de videos relacionados con el virus. En marzo hubo 550 millones de tweets y desde que comenzó la pandemia se han subido 19.200 artículos a Google Scholar. Todos estos datos están publicados en un informe de la Organización Panamericana de la Salud en el que también menciona las posibles implicaciones que tienen estas noticias que van desde aumento de ansiedad, depresión y estrés en las personas; hasta que los responsables de la salud se encuentren con dificultades a la hora de tomar decisiones.
En conclusión, no es necesario ser un micro organismo para ser viral y afectar a la salud pública. Una noticia falsa o una teoría conspirativa pueden causar que mucha gente se vea afectada por culpa del estrés, ansiedad, depresión y la histeria colectiva que lleva a la población a cometer actos que, en condiciones normales, no harían.

Las elecciones americanas: otra gran afectada por la desinformación

Siempre se ha dicho que una de las mayores armas de la política está en los medios, pero lo que se está viviendo en EEUU durante este 2020 es algo que va a ser motivo de estudios.

La proliferación de fake news y teorías de conspiración ha aumentado desde el principio del año y han tenido sus picos durante el inicio de la pandemia, el periodo de protestas y en los meses cercanos a la elección presidencial.

En abril ya estaba circulando una teoría, según la cual, el clorito de sodio podía servir para combatir el virus, tanto fue la alarma por esta noticia que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA) tuvo que emitir un comunicado advirtiéndole a la población los riesgos de consumir cloro.
Luego, durante las protestas por el asesinato de George Floyd aparecieron distintas noticas en redes como la que decía que un grupo de Antifa, organización de izquierda declarado por Trump como terrorista, se estaba dirigiendo a un pueblo en Oregón para acabar con la paz. Esto generó que los residentes se preparasen para recibirlos armados y con barricadas. El resultado: nunca apareció esta caravana y todo fue un fake news de grupos de ultraderecha.

Y ahora con las elecciones cerca, las teorías y bulos han aumentado sobre todo en estados importantes como Florida. Un reportaje reciente de POLITICO alertaba sobre cómo estos métodos están siendo utilizados en la campaña para captar y radicalizar a los sectores latinos del estado del sur. Desde la propagación de teorías como la QAnons, que dice que un grupo satánico y pedófilo quiere acabar con Trump para dominar al mundo; hasta el uso de imágenes de Biden con niños para acusarlo o usarlo como prueba de acusaciones de pedofilia del candidato demócrata.

En definitiva, todo esto ha tenido un claro objetivo: desinformar en la búsqueda de un beneficio. En la mayoría de los casos, esta desinformación busca un beneficio político. Desde el inicio de la pandemia muchos funcionarios o políticos cercanos a Trump se hicieron eco de la teoría de que el COVID-19 era un arma biológica, de hecho, youtubers venezolanos radicados en Miami y que son abiertamente republicanos siguen repitiendo esta teoría. Esto es un ejemplo más de las intenciones de estas noticias falsas.

Lo mejor que se puede hacer ante posibles fake news es seguir las siguientes recomendaciones:
1. Verificar las fuentes
2. Comprobar la fecha de publicación
3. Revisar el tono emocional, cuando es muy sentimental o hay mucho sensacionalismo, desconfía.
4. Seguir a medios y periodistas confiables que sean expertos en la materia.

Ya saben, no caigan en cuentos. Siempre desconfíe y revise, no se limite leer un titular a propagar algo falso. @dald96

Daniel Limongi – Informe21

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