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Frente a la tala, ciudadanos buscan devolverle el verde a Caracas

Frente a la tala, ciudadanos buscan devolverle el verde a Caracas

Un espeso follaje escolta las principales vías del noreste de Caracas. A cada lado del asfalto y sobre las caminerías se levantan árboles que dan sombra a los transeúntes y - en algunos tramos- forman túneles verdes, pero en la medida en que se avanza, el escenario cambia y muestra gigantescos troncos mutilados.

"La ciudad de Caracas estaba sufriendo mucho de talas indiscriminadas y de muchísimas podas, también indiscriminadas", advierte María Isabel Peña, arquitecta y miembro de la Fundación Espacio, que se autodefine como una organización "que promueve la difusión y el intercambio de conocimientos y experiencias sobre ambiente y paisaje, ciudad y territorio, arquitectura y diseño".

Preocupada por esto, Peña y otros profesionales y estudiantes se dieron a la tarea de recolectar semillas para, a largo plazo, reforestar la urbe.

"Por cada árbol talado hay que reponer ocho (según la legislación nacional), pero de cierto tamaño, y la excusa es: no hay árboles. Entonces empezamos a entender el problema como un problema de remediación ecológica", explica Peña.

Sin embargo, tanto Peña como quienes la acompañan en el proyecto, lamentan que no será posible volver a recrear el mismo paisaje.

“Hay un problema grave de desaparición de especies, pero no se pueden reincorporar las mismas en los lugares donde han creado conflictos. No podemos sembrar un Bucare, que vive 35 años, porque muere y se desploma. Hay que sustituirlo. La idea es sustituir especies que sean un apoyo a futuro", dice a VOA Juan Manuel Díaz, arquitecto paisajista.

Y en ese trabajo surge la oportunidad de darle un nuevo rostro a la ciudad.

"Hay la posibilidad de tener araguaneyes o apamates rosados u otras especies que tienen colores violetas, rojos muy fuertes y que quizás no tienen esas raíces tan superficiales que en la ciudad resultan un poco destructivas", expresa Peña.

Las autoridades locales argumentan que, en ocasiones, la tala responde a que los árboles de gruesas raíces han ocasionado daños en espacios públicos, pero afirman que con este plan darán un solución a los reclamos de ciudadanos que lamentan la pérdida del verdor.

"Las especies que tenemos son especies que no hacen impacto sobre las aceras ni los servicios”, apunta José Romero, Coordinador de Proyectos Ambientales del municipio Chacao, una de las zonas donde se han reportado las talas.

Hasta el momento, la Fundación Espacio alberga unas 1.200 plántulas en un vivero de la capital venezolana. Hacerlas crecer y poder llevarlas a poblar los sitios hoy talados tomará entre 5 y 10 años. VOA/ YS (Foto: VOA)