Hay una nueva alerta por humo en la central nuclear japonesa de Fukushima

Pocas horas después, TEPCO comunicaba que había dejado de salir humo gris del reactor número 3, pero al mismo tiempo anunciaba que se veía una humareda blanca en el número 2.

El reactor número 3 es el que más temor provoca debido a que contiene combustible MOX, una mezcla de óxidos de plutonio y de uranio a partir de productos reciclados, cuyas partículas son consideradas más nocivas que las de combustible a base de uranio.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, dijo este lunes que la situación en la dañada planta nuclear de Fukushima estaba mejorando poco a poco. Los esfuerzos realizados permiten que la situación mejore lenta pero regularmente, añadió.

Los seis reactores fueron conectados a una alimentación eléctrica, pero el material debe ser probado antes por los técnicos para evitar un cortocircuito. Según la televisión pública NHK, estas verificaciones podrían tardar aún dos a tres días.

El sistema de enfriamiento del reactor número 5, que se hallaba parado para una revisión durante el sismo y en el que no se produjo una explosión, funcionaba normalmente este lunes.

Un responsable de la Agencia de Seguridad Nuclear anunció que la sala de control del reactor 2 podría ser otra vez puesta en servicio a partir de este lunes.

La población se mantenía sin embargo alerta, en particular los 35 millones de habitantes de la región de Tokio, que temen que el viento del norte que sopla sobre la central traiga sustancias radiactivas hasta la capital, a unos 250 kilómetros al suroeste.

Las autoridades prohibieron la venta de leche y de dos tipos de verduras producidas en cuatro prefecturas cercanas a la accidentada central nuclear de Fukushima, debido a un nivel de radiactividad anormalmente elevado aunque "no peligroso para la salud humana", anunció un portavoz gubernamental.

El gobierno intenta tranquilizar a la población y reiteró que el nivel de radiactividad presente en la lluvia, el agua del grifo o en algunos alimentos en regiones cercanas a la central no supone una amenaza para la salud.

En la costa del Pacífico del noreste, devastada por un sismo de magnitud 9 y por un tsunami, los socorristas proseguían con su labor, bajo la lluvia, aunque la esperanza de hallar a soupervivientes diez días después de la catástrofe sea prácticamente nula. El balance, siempre provisional, se acercaba a los 22.000 muertos y desaparecidos, de los cuales 8.805 fallecimientos confirmados por la policía y 12.664 personas de las que no se tienen noticias.

El mal tiempo obligó al primer ministro Kan a renunciar a una visita a la devastada ciudad de Ishinomaki, donde milagrosamente fueron hallados el domingo una mujer de 80 años y su nieto de 16, tras haber pasado nueve días bajo los escombros de su cocina, alimentándose con yogures, pasteles, agua y refrescos.

A la espera de que se reanude el funcionamiento de los reactores de la central, los soldados y los bomberos seguían regando los reactores con mangueras a presión, para enfriar el combustible y evitar la expulsión de importantes cantidades de radiactividad en la atmósfera. No obstante, debieron suspender sus operaciones tras la aparición del humo.

Las autoridades japonesas declinaron la oferta francesa del envío de robots especializados para intervenir en Fukushima, juzgando que estos artefactos no son "adecuados" para esta situación, indicó este lunes la Autoridad de Seguridad Nuclear Francesa.

El gobierno anunció que Fukushima Daiichi (N°1) sería definitivamente cerrada tras la resolución de la crisis. Según el diario Asahi Shimbun, la operadora de la central (TEPCO) prevé unos 10 años de trabajo para desmantelarla completamente, debido al elevado nivel de radiaciones.

Por último, el Banco Mundial (BM) estimó el coste del sismo y del tsunami entre 122.000 y 235.000 millones de dólares, es decir, entre un 2,5 y un 4% del Producto Interior Bruto (PIB) anual de la tercer potencia económica mundial.

El BM opina que el crecimiento del país se verá afectado negativamente hasta mediados de año, pero a partir del segundo semestre, los esfuerzos de reconstrucción supondrán un estímulo para la economía de Japón.

El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, declaró por su parte este lunes no tener duda alguna sobre el hecho de que la crisis nuclear en Japón será "superada eficazmente". AFP

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