Hoy se cumplen 64 años de la muerte de Andrés Eloy Blanco

Hoy se cumplen 64 años de la muerte de Andrés Eloy Blanco

Un día como hoy, 20 de mayo, murió el insigne poeta venezolano Andrés Eloy Blanco en un accidente de tránsito en ciudad de México, ciudad donde vivió sus últimos años, exiliado tras el derrocamiento del expresidente venezolano Rómulo Gallegos, en 1948.

Eloy Blanco, hijo del médico Luis Felipe Blanco y Dolores Meaño de Blanco, nació el 6 de agosto de 1897 en Cumaná, donde vivió su primera infancia. A los 8 años de edad huyó junto a su familia a Margarita, en medio de dificultades con el gobierno de Cipriano Castro, hasta que en 1999 en el periodo de Juan Vicente Gómez, regresan a Cumaná y luego se mudan a Caracas, donde inicia su educación formal.

Cuentista, dramaturgo, periodista, biógrafo, orador y ensayista, este ilustre venezolano ya destacaba como integrante del Circulo de Bellas Artes en 1913 y en 1918 fue galardonado con la “Flor Natural” en los juegos florales con “Canto a la Espiga y al Arado”; sin embargo, no fue sino hasta 1922 cuando obtuvo su consagración definitiva al ganar el Concurso Hispanoamericano de Poesía, auspiciado por la Real Academia Española.

Entre su obra, editada en diversos libros de poesía y literatura, destacan las obras "Giraluna", "El Huerto de la Epopeya", "Navegación de Altura", "La Aeroplana Clueca", "Vargas", "Tierras que me oyeron" y "Albacea de la Angustia"; en todas ellas se nota el humor, la identidad nacional y el amor, de este venezolano que durante sus años universitarios formo parte de la Generación del 28, que luchó contra la dictadura de Juan Vicente Gómez.

PÍNTAME ANGELITOS NEGROS

--Ay, compadrito del alma,
¡Tan sano que estaba el negro!
Yo no le acataba el pliegue,
yo no le miraba el hueso;
como yo me enflaquecía,
lo medía con mi cuerpo,
se me iba poniendo flaco
como yo me iba poniendo.
se me murió mi negrito;
dios lo tendría dispuesto;
ya lo tendrá colocao
como angelito de Cielo.

--Desengáñese, comadre,
que no hay angelitos negros.

Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
no te acuerdas de tu pueblo,
que cuando pintas tus Vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro.

Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero,
pintor que sigues el rumbo
de tantos pintores viejos,
aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.

¿No hay un pintor que pintara
angelitos de mi pueblo?
Yo quiero angelitos blancos
con angelitos morenos.
Ángel de buena familia
no basta para mi cielo.

Si queda un pintor de santos,
si queda un pintor de cielos,
que haga el cielo de mi tierra,
con los tonos de mi pueblo,
con su ángel de perla fina,
con su ángel de medio pelo,
con sus ángeles catires,
con sus ángeles morenos,
con sus angelitos blancos,
con sus angelitos indios,
con sus angelitos negro,
que vayan comiendo mango
por las barriadas del cielo.

RA/ Informe21

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