Imputan a "twitteros" por la difusión de falsedades sobre la banca venezolana

El artículo 448 de la Ley General de Bancos y Otras Instituciones Financieras prevé penas de entre nueve y once años de cárcel a quienes "difundan noticias falsas o empleen otros medios fraudulentos capaces de causar distorsiones al sistema bancario nacional que afecten las condiciones económicas del país", recordó la Fiscalía al informar del asunto en un comunicado de prensa.

Además de acoger la imputación, la jueza dictaminó que mientras se desarrolla el proceso judicial ambos recuperen su libertad, pero que se presenten ante el tribunal cada 15 días, además de tener prohibido "continuar difundiendo este tipo de mensajes".

La Fiscalía "no consideró pertinente solicitar ante dicho Tribunal la medida de privativa de libertad, en virtud de que las personas imputadas reúnen una cantidad de elementos que determinan que su comportamiento posterior a esta audiencia no obstaculizará las investigaciones correspondientes", añade la nota.

La detención de Acosta, de 41 años, y Nares, de 35, ambos de Ciudad Bolívar, 600 kilómetros al sureste de Caracas, fue informada el pasado jueves por el jefe nacional de la policía judicial venezolana, Wilmer Flores.

Flores dijo entonces que se les decomisó el teléfono desde donde salió el mensaje y el otro que lo recibió, así como dos discos duros y dos dispositivos portátiles de información ("pen drive").

El funcionario recordó que propagar "rumores mal intencionados por cualquier medio, correo electrónico, mensajes de texto en celulares, la red Twitter, Facebook o cualquier otra herramienta tecnológica es delito y se debe responder por ello".

La difusión de los falsos rumores sobre una supuesta inestabilidad del sistema bancario nacional comenzó tras la intervención en junio pasado del Banco Federal por problemas de liquidez y con el objetivo de ser rehabilitado.

El Banco Federal controlaba el 3% de los depósitos del sistema nacional, montos que sus 600.000 clientes han comenzado a recibir en los bancos estatales.

"No tengo planes de intervenir ningún otro banco", dijo el pasado 19 de junio el presidente Hugo Chávez, tras asegurar que Venezuela goza de un sistema financiero "sano y sólido".

Chávez añadió ese día que el Banco Federal estaba manejado por "una mafia", liderado por su dueño, Nelson Mezerhane, también accionista de la emisora Globovisión de abierta línea editorial opositora al Gobierno, quien se encuentra en Estados Unidos.

Mezerhane, prófugo de la justicia local por el caso del Banco Federal, ha dicho que la medida contra su banco fue una decisión "política" enmarcada en la supuesta "persecución" que mantiene contra los dueños de Globovisión.

A raíz del caso del Federal, sectores de la oligarquía opositora "están tratando de generar corridas bancarias" para "desestabilizar" el Gobierno "revolucionario", ha reiterado el mandatario.

El "ataque" contra el sistema financiero formaría parte, explicó, de un supuesto plan opositor que buscaría generar "todo tipo de problemas" para así desprestigiar al Gobierno de cara a las elecciones parlamentarias del próximo 26 de septiembre. EFE

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