Incendio en Canaima alcanza al Auyantepuy y el apoyo aéreo se marcha

Los incendios no cesan en el Parque Nacional Canaima, sector occidental. Las llamas cada vez más arrasan con el territorio sin que el personal y el apoyo de las instituciones sean suficientes para frenarlo. La sequía y el fuerte viento acrecientan los problemas de los pocos combatientes que quedan en la zona.

Desde el fin de semana, el Instituto Nacional de Parques (Inparques) no cuenta con el apoyo aéreo para la movilización del personal y los equipos, por ello no han podido avanzar en sitios críticos como el Pozo de la Felicidad o Ucaima, en donde el fuego se calma y luego renace con más vigor.

A esto se le suman nuevos sectores, dentro y fuera de los límites del parque, hay fuego cerca del tepuy Venado, hacia las cercanías de Urimán, Arautaima, hacia Las Bonitas y una lista de sectores, que no se dan abasto tanto comunidades próximas como el personal en el área.

Josval Simon, secretario de la comunidad indígena y coordinador de Inparques en el sector, indicó que están preocupados pues el pueblo está lleno de humo, ya los niños tienen recurrente tos al igual que los adultos mayores, todo a causa de los incendios.

Limitaciones

Confiesa Simon que en parte se sienten desasistidos, pues la magnitud de la situación los sobrepasa y carecen de una logística lo suficientemente amplia como para atender los sitios críticos, que cada vez son más sin que puedan evitarlo.

Hoy se cumple una semana desde que la zona empezara a arder. La sequía es parte importante del problema. La Laguna de Canaima es casi un banco de arena, en vez de exhibir sus tres hermosos y abundantes saltos Ucaima, Golondrina y Hacha.

El Carrao y el Churun no son navegables lo que impide las excursiones al Salto Ángel (Kerepacupai Vená), todo esto se suma a la lista de problemas, pues influye en la movilización hacia zonas como el Pozo de la Felicidad.

Sobre este punto Josval Simon dijo que hoy partirá un grupo de guardaparques a este sector para acampar allá y tratar de frenar las llamas. Añadió que también está siendo afectada la comunidad de Kuyarimba, donde los residentes están intentando evitar una tragedia ambiental.

Daños irreparables

Sobre el impacto de esta situación el licenciado en biología, Rodolfo Castillo, quien es director ejecutivo y presidente de la organización Bioparques, informó que este tipo de incendios ocasionan daños cuya recuperación puede tardar como mínimo -y en condiciones favorables- 50 años.

“Los suelos de esta zona son pobres, la vegetación tiene poco alimento y al quemarse son vulnerables a las próximas lluvias, al viento, por lo que su recuperación, en las mejores condiciones, podría tardar entre 50 y 100 años”, apunta.

Sobre la actuación del Estado, y de sus instituciones, recomendó que este debe destinar los mayores esfuerzos para prevenir y combatir los incendios, pues se trata de una pérdida biológica “incalculable e invaluable”.

El fuego altera la dinámica del ecosistema, los bosques son seriamente afectados y, aunque pueden tener una recuperación rápida, en ocasiones nunca se recuperan. Yo creo que, y más en esta época, deben haber todos los esfuerzos para atacar este problema porque estamos dejando perder diversidad biológica valiosa”.

Fuente: Natalie García / http://www.correodelcaroni.com/index.php?option=com_content&view=article...

YU

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