Japón teme una nueva filtración de agua radiactiva en Fukushima

La filtración pondría en peligro la carrera para completar el mes próximo un sistema para descontaminar una gran piscina de agua radiactiva en el lugar, que los críticos ven como un riesgo creciente tanto para el océano Pacífico como para las aguas subterráneas.

Un terremoto de magnitud 9 y un tsunami posterior dejaron unos 24.000 muertos y afectaron seriamente a la planta de Fukushima el 11 de marzo, desatando la peor crisis nuclear mundial desde Chernóbil.

La crisis, que ha desplazado a unos 80.000 residentes desde la zona de la planta, ha llevado a una revisión de la política energética japonesa y a peticiones crecientes para que se lleven esfuerzos para reforzar la supervisión sanitaria para una crisis que está ahora en su undécima semana.

Expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés) comenzaron a inspeccionar el jueves equipos dañados por el tsunami en una segunda planta nuclear, el completo Tokai, situado a unos 120 kilómetros al norte de Tokio, dentro de una investigación a raíz del accidente.

Un sondeo del periódico Asahi publicado el jueves mostró que el 42 por ciento de los japoneses se oponían a la energía nuclear, frente al 18 por ciento de antes del desastre.

La encuesta refleja las preocupaciones de la opinión pública sobre la seguridad nuclear y las críticas de la forma en el que el Gobierno y Tepco respondieron en un principio a la crisis y cómo han sido repetidamente lentos al admitir la gravedad de la situación.

Aunque muchos expertos externos concluyeron que el uranio de tres de los reactores de Fukushima se había derretido días después de la crisis, Tepco anunció esta semana esta conclusión.

"Tenemos que tomar en serio las críticas de que no hemos hecho suficiente para proporcionar y hacer circular la información", dijo el secretario jefe del gabinete, Yukio Edano, en conferencia de prensa.

"Pero nunca hemos ocultado la información que teníamos", agregó.

Los esfuerzos por recuperar el control de la planta dependen de bombear grandes cantidades de agua para enfriar los tres reactores que sufrieron fusiones y almacenar el agua contaminada en unas instalaciones de almacenaje improvisadas.

Los responsables de Tepco dijeron, sin embargo, que el nivel de agua almacenada había descendido, lo que sugería una filtración.

Los grupos ecologistas se han centrado en la amenaza del accidente para el mar y el agua subterránea. Greenpeace dijo a principios de mes que había recogido muestras de peces, algas y moluscos en la costa de Fukushima que mostraron niveles de radiación por encima de los límites de seguridad.

Fuente: Yahoo

EA

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