La ciudad española de Sevilla, preparada para su famosa Semana Santa

La ciudad española de Sevilla, preparada para su famosa Semana Santa

La ciudad de Sevilla (sur español) vive este sábado la última jornada de la larga preparación que requiere su Semana Santa, conocida internacionalmente, un día marcado por la expectación, los nervios y la ilusión de unos "días grandes" que muchos sevillanos consideran los más importantes del año.

La capital regional de Andalucía sabe que se acerca el momento cuando los balcones comienzan a lucir las tradicionales palmas del Domingo de Ramos y, sobre todo, cuando los tramos de la denominada "carrera oficial" -el itinerario común de las procesiones de todas las hermandades, que desemboca en la catedral- están ya cubiertos de sillas y palcos desde los que seguir las procesiones y admirar los pasos.

Son 71 hermandades las que en las últimas semanas han culminado los preparativos en sus respectivos templos, con el traslado de las imágenes a los pasos, que serán acompañados en procesión por unos 84.000 nazarenos en las calles, a los que hay que añadir bandas de música y cuadrillas de costaleros.

Entre las imágenes que saldrán en procesión hay joyas escultóricas de Martínez Montañés y Juan de Mena, entre otros grandes imagineros españoles.

Para garantizar la seguridad, el Ayuntamiento de la ciudad ha preparado un dispositivo compuesto por 6.000 personas, de las que 1.600 son agentes de la Policía Nacional, además de servicios municipales y personal médico, en coordinación con la Subdelegación de la Junta de Andalucía.

El concejal de Seguridad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento hispalense, Juan Carlos Cabrera, ha destacado que entre las novedades de este año, además del dispositivo de seguridad "ya consolidado de años anteriores", figuran los "itinerarios cardioprotegidos", con desfibriladores que cubrirán a todas los hermandades y el traslado del Centro de Coordinación Operativa (CECOP) al mercado del Arenal, un emplazamiento estratégico.

La previsión de afluencia masiva, entre sevillanos y turistas, ha obligado a repetir medidas de seguridad de años anteriores, como el cierre de algunos comercios en días señalados como el Domingo de Ramos y en la "Madrugá" -procesiones del Jueves al Viernes Santo-, la duplicación de aseos instalados en la vía pública y la retirada de obstáculos que dificulten el tránsito de las cofradías.

La ciudad también está preparada para recibir a visitantes de medio mundo, que ocuparán el 85 % de las plazas hoteleras, unas previsiones que varían en función del día y que alcanzan su pico en la "Madrugá", en la que hermandades como la Macarena, la Esperanza de Triana o el Gran Poder realizarán su estación de penitencia por las calles, con desfiles que superan las doce horas de duración.

Según fuentes municipales, la Semana Santa de Sevilla supone un coste al Consistorio un coste de nueve millones de euros pero reportará a la ciudad un beneficio estimado en cuatrocientos.

Las zonas donde se ubican los establecimientos de artículos para las procesiones muestran un gran trasiego en los últimos días, como en las céntricas calles Francos o Alcaicería o en la plaza Ponce de León, a los que acuden los cofrades buscando accesorios de última hora.

María del Río, encargada de la Antigua Casa Rodríguez, en la popular calle Alcaicería de la Loza, se dedica a la confección y venta de capirotes. En declaraciones a Efe, dijo que estos son días de búsqueda apresurada de escudos y botones, bordados y canastillas para los caramelos, que llevan los más pequeños.

También aseguró que han aumentado las ventas de los llamados capirotes "de rejilla", que se pusieron de moda hace unos años y que permiten una mejor transpiración.

De esta forma, artesanos, cofrades y miles de sevillanos mantienen viva la llama de la Semana Mayor, que prenderá mañana una vez más cuando el paso de La Borriquita, que muestra a Jesús a lomos de una burra en su entrada a Jerusalén, sea el primero en salir en procesionar por la carrera oficial. EFE

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