La discriminación y el estigma a la comunidad LGBTI persiste en Honduras

La discriminación y el estigma a la comunidad LGBTI persiste en Honduras

El estigma y la discriminación hacia la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero e intersexual (LGBTI) aún persiste en todos los ámbitos de Honduras, donde 24 miembros del movimiento han sido asesinados este año, según un informe presentado este jueves por activistas en Tegucigalpa.

"La población LGTBI se enfrenta a una serie de problemáticas endémicas propias de Honduras, entre estas la discriminación y estigma a la que se exponen constantemente", es uno de los principales hallazgos recogidos en el informe "sobre los derechos humanos de las personas LGBTI en Honduras".

La falta de garantías del Estado sobre el principio de no discriminación constituye una "violación a los derechos humanos", señala el documento presentado por el Comité de la Diversidad Sexual de Honduras, que aglutina a una decena de organizaciones de la comunidad LGBTI.

Kevin Ramos, activista del Centro para el Desarrollo y la Cooperación LGBTI, lamentó que en Honduras no existan políticas públicas a favor de ese colectivo.

"La discriminación se vive a todos los niveles y en todas las instancias del Gobierno; sin embargo, la población LGBTI estamos trabajando para poder erradicar ese tipo de espacios", dijo Ramos a Efe.

Los activistas exigen, según Ramos, el reconocimiento de los derechos humanos que les asisten como sujetos de derecho frente al Estado y la aprobación de una ley antidiscriminación, igualdad y equidad.

"El Estado sigue sin garantizarnos un verdadero ejercicio donde prevalezca la ley y el derecho" para la comunidad LGBTI, cuyos principales agresores son los entes estatales de seguridad, enfatizó el activista.

Denunció además que desde 2009 más de 322 miembros de ese colectivo han sido asesinados, 24 de ellos en lo que va de 2019, y más del 98 % de los casos siguen impunes.

A pesar de que el Código Procesal Penal de Honduras castiga la discriminación hasta con tres años de prisión, los activistas señalan en el informe que en el país existe "poca voluntad política" para aplicar de manera "efectiva" las leyes a favor de ese colectivo.

En Honduras existe "un patrón cultural dominante que facilita y promueve la discriminación y estigma contra la población LGBTI, este reproducido por el sistema de educación heteronormativo y los medios de comunicación, y reafirmado por sectores fundamentalistas y religiosos", lo cual genera un "ambiente hostil", destaca.

Considera que la respuesta del Estado ante los problemas que afectan al colectivo LGBTI ha sido "insuficiente", ya que no hay "políticas, leyes y campañas" orientadas a "transformar la realidad".

La comunidad LGBTI en Honduras también es víctima de exclusión social, rechazo por su identidad de género, graves violaciones a derechos humanos, homicidios, lesiones, detenciones ilegales, violación sexual, amenazas de muerte y violencia intrafamiliar, entre otras.

El coordinador del colectivo Violeta, Iván Banegas, dijo a Efe que muchos miembros de la comunidad LGBTI deben enfrentarse a situaciones muy difíciles para ser aceptados en la sociedad e inclusive por sus familias.

Además, les afecta el poco acceso a la Justicia, el trabajo, oportunidades educativas y programas médicos, entre otros, señaló Banegas.
Criticó la falta de voluntad política para abordar de manera "integral" los temas que afectan a la comunidad hondureñas LGBTI.

Los activistas reconocen que existe un aumento de la participación políticas de personas LGBTI y un mayor reconocimiento a lo interno de los partidos políticos. Sin embargo, la misma sigue siendo "mínima" para quienes aspiran a cargos de elección popular, ya que son víctimas de "discriminación, estigma y violencia", señala el informe. EFE

SP

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