La Unión Europea propone prolongar un año la transición para el Brexit

La Unión Europea propone prolongar un año la transición para el Brexit

El jefe de los negociadores de la Unión Europea para el Brexit, Michel Barnier, propuso prolongar de un año el periodo de transición que comenzará una vez que Reino Unido salga del club europeo, a fin de desbloquear las negociaciones.

Barnier dijo el martes por la noche a ministros de Relaciones Exteriores de la UE que "una de las opciones es extender la fase de transición de un año", es decir hasta el 31 de diciembre de 2021, para ganar más tiempo para negociar un acuerdo comercial, indicaron el miércoles dos diplomáticos a la AFP.

Esta propuesta --que la oficina de Barnier no quiso comentar-- busca ganar tiempo para resolver la cuestión de la frontera entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte, principal escollo de las discusiones, según estas fuentes.

Se espera que la primera ministra británica, Theresa May, llegue por la tarde a Bruselas para una corta intervención ante los dirigentes de la UE, quienes se reunirán después en una cena a 27.

La esperanza inicial de que se alcance un desenlace durante esta cumbre, presentada hasta la fecha como "momento de la verdad" a menos de seis meses de la salida del Reino Unido, prevista el 29 de marzo de 2019, se ha evaporado.

Pese a la "determinación" observada en ambos bandos, la situación no invita al optimismo, subrayó el martes el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, que tiene previsto reunirse con May a las 17H45 (15H45 GMT).

"Para que se dé un avance, además de buena voluntad, se necesitan hechos nuevos [...] Le preguntaré a [...] Theresa May si tiene propuestas concretas para poder salir del estancamiento", declaró el responsable polaco.

"Necesitamos algo realmente creativo para proteger nuestros valores, para proteger nuestro mercado único y, al mismo tiempo, para respetar completamente Reino Unido y su soberanía", pidió Tusk a la 'premier'.

May "está impaciente por tener una conversación cara a cara con [Donald Tusk] en Bruselas", si bien ya "ha dado a conocer su posición", respondió el portavoz de la mandataria británica.

Frente a los 27, May podrá afirmar el compromiso de Londres para llegar a un acuerdo "lo más pronto posible", agregó esta misma fuente.

El domingo, pese a la visita sorpresa a Bruselas del ministro del Brexit, Dominic Raab, el diálogo fue infructuoso.

La cuestión de cómo evitar la reintroducción de una frontera clásica entre la provincia británica de Irlanda del Norte y su vecina Irlanda, preservando a su vez el acuerdo de paz de Viernes Santo de 1998, sigue siendo el principal problema.

¿Un acuerdo en las próximas semanas?

Theresa May, que enfrenta la presión del ala más euroescéptica de su partido, llamó a la unidad de su gobierno durante una reunión el martes, en la que reiteró que un acuerdo con la UE es posible si superan sus disensiones internas.

En su invitación a los jefes de Estado y de gobierno publicada el lunes por la noche, Donald Tusk consideró que el escenario de una ausencia de acuerdo era "más probable que nunca". Instó a acelerar los preparativos para hacer frente a esa posibilidad, sin descuidar los esfuerzos por lograr un acuerdo.

Según un alto responsable europeo, de momento, no se ha confirmado que en noviembre se vaya a celebrar una cumbre extraordinaria.

"No vamos a tener una cumbre por gusto. Si tenemos una cumbre en noviembre, será para concluir un acuerdo de retirada, incluyendo un 'backstop' [red de seguridad] para Irlanda", advirtió este martes ante su parlamento el primer ministro irlandés, Leo Varadkar.

A falta de una mejor solución para evitar el retorno de una frontera en la isla de Irlanda, la UE defiende como 'backstop' el mantenimiento de Irlanda del Norte en la unión aduanera y el mercado único europeo.

Aunque esto figura en el acuerdo provisional de diciembre, Londres lo rechaza ahora al considerar que comprometería su integridad territorial, al crear una barrera administrativa entre su provincia norirlandesa y el resto del país.

Las propuestas de Londres, como la de crear un "arreglo aduanero temporal", no logran convencer a la UE, que ve en ellas un intento de Londres de obtener un "acceso a la carta" a su espacio económico, algo que podría romper su mercado único.

De hecho, el mercado único europeo se fundamenta en cuatro libertades indivisibles, entre ellas la libre circulación de ciudadanos europeos, un principio duramente criticado por los partidarios del Brexit durante el referendo de 2016. AFP / RA

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