Los estudiantes chilenos retoman las clases y su rol clave en las protestas

Los estudiantes chilenos retoman las clases y su rol clave en las protestas

Más de 620.000 estudiantes retomaron este miércoles las clases en Chile tras el periodo estival, en un mes de marzo en el que se prevé que protagonizarán múltiples protestas en contra del Gobierno en el marco de la crisis social que vive el país desde hace veinte semanas.

Los 1.516 colegios que abrieron hoy sus puertas en la Región Metropolitana, la más poblada del país y en la que se ubica Santiago de Chile, estaban expectantes a lo que podría ocurrir dentro y fuera de las aulas, después de que en octubre varios centros tuvieran que poner fin a las clases de forma anticipada debido a las manifestaciones que copaban al país.

Decenas de estudiantes, algunos provenientes del emblemático Instituto Nacional, cortaron hoy el tránsito en la Alameda, la principal avenida de Santiago, y se sentaron en el andén de varias estaciones del metro de la capital, que tuvieron que cerrar de manera preventiva, recordando los episodios que vivieron los santiaguinos el primer mes de protestas.

Precisamente el Instituto Nacional, un centro históricamente combativo, fue uno de los centros que hace cuatro meses anticipó su fin de curso, situación que se repitió en el 8 % de los colegios, según informó el Ministerio de Educación a finales de noviembre.

Los estudiantes, precursores del estallido social

La madrugada del 18 de octubre de 2019, los estudiantes llamaron a "evasiones masivas" (entrar sin pagar) en el metro de Santiago para protestar contra el aumento de la tarifa.

Ese hecho acabó siendo la chispa que prendió las movilizaciones en Chile, provocando una revuelta sin precedentes por un modelo económico más justo y que ha dejado episodios de violencia extrema y al menos una treintena de fallecidos.

La socióloga de la Universidad de Chile Sofia Donoso explicó a Efe que los jóvenes han cumplido "un rol clave" en "repolitizar" y "removilizar" la sociedad civil durante los últimos veinte años, con importantes manifestaciones en 2001, 2006 y 2011.

Donoso señaló que "no llevaban consigo el trauma y el miedo" de los que crecieron bajo la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), quienes eran más "moderados" en la presión que ejercían sobre el Gobierno.

"En la coyuntura actual, en el marco del episodio político, social e institucional más importante desde 1990, los estudiantes claramente no se van a restar", aseguró la investigadora del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES).

Retorno a la "nueva normalidad"

El pasado lunes -conocido como "súper lunes" por dar inicio a la actividad escolar, laboral y legislativa tras el letargo vacacional-, las movilizaciones dieron el pistoletazo de salida a un mes de marzo que se prevé intenso.

Según el Ministerio del Interior, la reactivación de las protestas dejó 283 detenidos y 28 sucesos "muy graves", con barricadas, ataques a cuarteles policiales y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad a lo largo del país.

Miembros de la comunidad educativa temen que se puedan repetir episodios como el que se vivió el 5 de noviembre en el Liceo 7, donde dos alumnas de secundaria resultaron heridas por disparos de escopetas antidisturbios en el interior de un instituto público.

"Los funcionarios tienen miedo porque los establecimientos quedan gaseados, cosa que afecta a su salud y también a la parte psicológica", detalló a Efe Fabiola Romero, secretaria del gremio AFESA, que reúne funcionarios de la educación en Santiago.

Romero participó este miércoles en una convocatoria del Comité Educacional de la Coordinadora Feminista 8M ante el Ministerio de Educación, en la que dedicaron al jefe ministerial cánticos como "¡se necesita, de forma urgente, una educación feminista y disidente!".

¿Una precampaña en las calles?

A falta de un mes y medio para el histórico plebiscito del 26 de abril, en el que los chilenos están llamados a decidir si quieren una nueva Constitución que sustituya a la actual, aprobada en 1980 bajo la dictadura, las protestas servirán para tomar el pulso a los colectivos más movilizados a favor de una nueva Carta Magna.

Sin embargo, la socióloga Sofía Donoso recordó que históricamente los jóvenes chilenos han participado más en marchas y otras acciones "no convencionales" que a ejercer su derecho a voto.

"Mi impresión es que esta vez puede que se entienda la envergadura del desafío y se sumen más jóvenes, pero muchos no creen en las instituciones y como consecuencia creen que no vale la pena ir a votar", sostuvo.

En esta línea, la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) de Chile, Isidora Godoy, criticó el acuerdo político por el plebiscito por contar "solamente con los intereses de los poderosos".

La Aces protagonizó un fuerte boicot contra la prueba de acceso a la universidad de Chile, que consideran que segrega a los estudiantes en función del poder adquisitivo de las familias.

Para este marzo, hacen un llamado a los adolescentes chilenos a formar parte de lo que denominan "mochilazos estudiantiles": protestas, fugas de institutos o tomas de centros educativos.

"Salgamos a las calles, no la abandonemos, no nos dejemos guiar por los tratados que ha sacado el Gobierno. Desconfiamos de la institucionalidad porque nunca nos ha solucionado ninguna de nuestras demandas", concluyó Godoy.

EFE / MV

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