Los matrimonios en India son una comilona

La celebración dura varios días, no hay bebidas alcóholicas pero sí mucha comida; todos los vecinos de los contrayentes deben ser invitados, igual que familiares cercanos y lejanos.
El matrimonio en India ha pasado por varias etapas. En todas, el amor de la pareja no ha sido lo más importante.
Comencemos por el principio, cuando lo que hoy se conoce como India se llamaba Chatur Ashram (cuatro etapas de la vida). El nombre definía una especie de hoja de ruta en la existencia de sus habitantes, que también estaban divididos en cuatro clases sociales: Brahman (intelectuales), Ksatriya (guerreros, incluido el rey), Vaishya (comerciantes) y Sudra (sirvientes).

Esas cuatro clases sociales mencionadas pasaban por las siguientes etapas:

1- Brahmacharya: Del nacimiento a los 25 años. En este lapso estudiaban en casa de maestros y se iniciaban en la vida espiritual. Los diferentes maestros hacían reuniones de discípulos y así los jóvenes se conocían y podían escoger pareja.

2- Garhasthe: De los 25 a los 55 años. Era la etapa para formar el hogar y tener hijos.

3- Vanaprastha: De los 55 a los 65 años. Intensificaban la vida espiritual

4- Sannyas: Era el retiro. Podían ser maestros.

Tanta belleza se rompe a mediados del siglo XII con la invasión islámica y con ella la represión a la mujer, que fue obligada a cubrirse el rostro y se convirtió en una especie de esclava que tenía como únicas funciones procrear, cuidar los hijos y complacer al marido.

Poligamia y matrimonio precoz

La guerra dejó pocos hombres y muchas mujeres. Ante tal situación se permitió la poligamia. Un hombre podía tener muchas mujeres. Y para evitar la tragedia de tener una hija soltera comenzaron a pactar matrimonios, donde el padre de la novia ofrecía una dote, generalmente en oro, a los padres del novio.
Dada Chidrupananda, nacido en India, maestro de yoga y quien vive en Venezuela desde hace 20 años, recuerda lo que su abuela le contó sobre su matrimonio:

-- Ella tenía siete años y creía que era un juego. Le hablaban de matrimonio y ella no sabía qué era eso. Recordaba que la vistieron muy bonita y ella pensaba que iba a una fiesta. Luego le presentaron a mi abuelo, que era un niño de ochos años. Cuando llegaba la primera menstruación el padre de la novia la llevaba a casa del novio para que se consumara el matrimonio.
“Enamoramiento no existía para nada”, afirma Chidrupananda.
Ni la posibilidad de un coqueteo porque las mujeres no salían de sus casas para evitar ser raptadas por los musulmanes.
Las viudas llevaban la peor parte. Era una desgracia. Unas marginadas que eran confinadas en lugares religiosos para servir a los sacerdotes. Eran las devadasi (esclava de dios)
Chidrupananda asegura que “se llegó al extremo de casar a niñas o muchachas muy jóvenes con hombres a punto de morir y en algunos casos, esa niña, que no tenía idea de lo que era el matrimonio, era amarrada junto al cadáver del marido y la quemaban viva. Sonaban unos tambores durísimos para que no se escucharan los gritos. Se le llamaba satidaha o esposa vírgen. Los padres lo permitían porque así evitaban que fuera violada”.
Ante tanta locura, cada quien buscaba la mejor forma de salvarse. Unos huyeron a Egipto y se transformaron en gitanos y los sacerdotes se escondieron en cuevas en el Tibet o en el Himalaya

Y llegaron los ingleses...

Luego de casi 900 años de dominación musulmana, India pasa a ser colonia inglesa entre 1747 y 1947. Como en toda convivencia hubo un intercambio cultural. Los ingleses se impregnaron de hinduismo y los indios comenzaron a occidentalizarse.
“Pero las costumbres islámicas estaban en el ADN de muchos indios”, opina Chidrupananda. Con esa afirmación explica la reacción de algunos padres de jóvenes que expresamente buscaron mujeres viudas para casarse. “Las familias los expulsaron y fue apenas en la década de los 70 cuando volvió el enamoramiento. Tengo una sobrina que está en la universidad y cuando fui hace poco a India me presentó su novio”.
Por ley fue abolida la obligación de la dote, “pero eso continúa –asegura Chidrupananda - porque también está en el ADN. Siguen regalando oro. Esa costumbre viene de cuando la moneda perdió todo su valor. Las mujeres van a las fiesta con muchas prendas de oro”.

Chidrupananda se lleva las manos a la cabeza al pensar cómo será la boda de su sobrina. “La fiesta comienza cuando el padre del novio lleva el anillo a la novia, entrega el anillo y el padre de la novia le entrega un mensaje donde confirma cuál será la dote –que ha sido previamente acordado-. De ahí salen todos, incluyendo los invitados de la novia, a casa del novio donde comienza el ritual: intercambio de anillos y guirnaldas de flores y un sacerdote hindú preside la ceremonia frente un altar que levantan en medio de cuatro matas de cambur”.
La celebración puede durar hasta cuatro días: “Es una locura porque hay que dar desayuno, merienda, almuerzo, cena… a ese poco de gente”.

El divorcio está contemplado en la ley “pero eso aún no ha llegado al ADN de los indios”, asegura Chidrupananda.
Deepak Chopra en su versión del Kamasutra (Alamah Espiritualidad, Aguilar 2007) se refiere a “la India de nuestros días” como el país “donde siguen censuradas las escenas de besos en las películas extranjera” y recuerda que “la India antigua tenía una visión tan completa de la vida que ninguna actividad estaba divorciada de ella, incluyendo el sexo”.
Kamasutra es un libro de “implacable minuciosidad” en cuanto a posiciones sexuales. Eso se debe, explica Chopra, a que “la tradición espiritual de India tenía que ser tan minuciosa porque consideraba la vida como algo que debía ser completamente dominado y comprendido”.
Para Chidrupananda, internet ha permitido burlar la censura que aplican a las películas extranjeras. “La represión de tantos años parece ser la explicación a recientes casos de violaciones ocurridas en India”.
Informe 21 / Enrique Rondón Nieto

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