Muere un paciente curado en Wuhan cinco días después de salir del hospital

Muere un paciente curado en Wuhan cinco días después de salir del hospital

La tendencia descendente de los casos de nuevos infectados por coronavirus en China se mantiene, mientras que las restricciones que están permitiendo controlar su propagación obstaculizan la vuelta al trabajo, un proceso que Pekín trata de acelerar para minimizar el impacto económico de la epidemia.

Las muertes por COVID-19 fueron hoy 31, siete menos que el día anterior, por 139 nuevos positivos que, si bien son veinte más que ayer, sigue tratándose de mínimos que no se registraban en el país asiático desde el pasado mes de enero.

A la vista de estas mejoras, el Gobierno de China empuja para que la crisis desatada por el virus -que "encerró" a la población china en sus casas durante el Año Nuevo y motivó la prolongación de esas vacaciones así como recomendaciones de aislamiento una vez pasadas aquéllas- no suponga un descalabro económico, como hacen temer algunos indicadores.

El estatal Diario del Pueblo informó hoy de que el presidente chino, Xi Jinping, pidió mayores esfuerzos para la vuelta al trabajo y a la producción y para impulsar el consumo, un modelo económico, este último, que es el objetivo de las autoridades.

Lo hizo durante una reunión del Comité Permanente del Politburó -el órgano de 7 miembros que detenta el máximo poder del país- celebrada este miércoles, a cuya conclusión se emitió un comunicado que incide en la idea: "Hay que tomar medidas para avivar la disponibilidad e incentivar el consumo de bienes y servicios".

Según el rotativo estatal, Xi explicó que "el país ha visto un continuado impulso positivo a la hora de contener el brote, y la vida y el trabajo se están retomando con rapidez como resultado de los arduos esfuerzos de todo el país".

¿Vuelta real al trabajo?

Sin embargo, esa cacareada vuelta al trabajo puede tener más de aparente que de real, tanto más cuanto la vida en ciudades como Pekín, Shanghái, Cantón o Shenzhen -por no mencionar la de las ciudades en cuarentena de la provincia de Hubei, cuna del virus- está hoy lejos del bullicio habitual anterior a la epidemia.

Una investigación realizada por la publicación económica Caixin mostró que empresas y administraciones locales han ideado una serie de triquiñuelas para circunvalar las cuotas impuestas por el Gobierno central, como, por ejemplo, en cuanto al consumo de electricidad.

Varias fuentes tanto empresariales como de gobiernos locales consultadas por Caixin detallaron cómo se falsean datos como el consumo de luz -dejando todas las máquinas, bombillas y aparatos de aire acondicionado encendidos aunque no haya ni un solo empleado en planta- o la asistencia de trabajadores a sus puestos de trabajo.

Los problemas logísticos a la hora de obtener las materias primas o para desplazar los bienes derivados de las medidas de prevención contra el virus, como el corte de carreteras, son algunos de los impedimentos con los que se han topado las empresas locales, y que también afectan a las compañías europeas que operan en China, como indicó la semana pasada un informe publicado por la Cámara de Comercio de la Unión Europea.

Xi cancela su viaje a Japón

La normalidad no ha regresado aún tampoco a las relaciones que China mantiene con sus socios internacionales.

Hoy, de hecho, se ha anunciado la cancelación del viaje de Xi a Japón, previsto para abril, en un momento en el que ambos países están centrados en combatir el virus.

"Debemos asegurarnos de que esta visita se lleve a cabo en un momento más adecuado y en un ambiente más favorable para que sea un éxito", señaló hoy, durante la rueda de prensa diaria, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Zhao Lijian.

Muere un hombre que superó la COVID-19

Mientras tanto, en Wuhan se ha conocido hoy el fallecimiento de un varón de 36 años de insuficiencia respiratoria a causa de la COVID-19, cinco días después de haber sido dado de alta en uno de los hospitales construidos para contener el brote, según el diario South China Morning Post.

El paciente, Li Liang, fue hospitalizado el pasado 12 de febrero y dado de alta dos semanas después, a condición de que permaneciera en cuarentena en su hogar durante 14 días para observar la evolución.

Sin embargo, dos días después de salir del hospital, el hombre volvió a experimentar algunos síntomas y el 2 de marzo fue ingresado de nuevo en el centro sanitario, donde certificaron su muerte el mismo día.

La cifra total de muertos es ya de al menos 3.012 en China, según el último parte de la Comisión Nacional de Sanidad, y el acumulado de contagios diagnosticados de 80.409, 5,952 de los cuales se encuentran en estado grave. EFE

EB

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