Museo alemán: ¿Cómo el insignificante Hitler sin estudios ni experiencia podía ser el salvador?

"El Museo de Historia Alemán quería hacer esta exposición desde 2003 más o menos", indicó Thamer. Un primer proyecto de exposición sobre la personalidad y la carrera de Hitler tropezó con la oposición unánime del comité científico del museo, que temía alimentar una especie de fascinación mórbida por el "mal". Hace tres años, sin embargo, el museo volvió a la carga, encargando al historiador que trabajase sobre el tema muy general "Hitler y el nacionalsocialismo".

"Yo podía acomodar (el tema) a mi gusto. He intentado reunir aquí lo que actualmente ocupa a la investigación histórica", explicó Thamer.
"Queremos explicar el ascenso, el modo operativo, el ejercicio del poder, hasta la caída y el increíble potencial de destrucción que liberó el nacionalsocialismo", subrayó. "No partiendo de la personalidad de Hitler, que sería una especie de demonio maligno que corrompió a millones de personas", dijo Thamer, sino presentando "los mecanismos de adhesión, movilización de las masas, y también de exclusión, que tejieron la relación del 'führer' y el pueblo", soldado en el concepto nazi de "comunidad de un pueblo" (Volksgemeinschaft).

El proyecto de una sociedad homogénea, que iba a dar seguridad y empleo, se dirigió a los grupos sociales afectados por la crisis económica de finales de los años 20 y justificaba las persecuciones. Los admiradores más fervientes de Hitler "no eran en realidad los que habían tenido éxito", dijo.
"Las fotos muestran que la persecución de los opositores políticos, de los judíos, la deportación de los judíos eran de conocimiento de todo el mundo", agregó Thamer. La "comunidad de un pueblo" estaba constituida tanto por la exclusión de los opositores y enemigos como por la adhesión a ciertas conductas.

La exposición pone frente a frente los documentos sobre el holocausto judío y los objetos producidos por la propaganda nazi, que se filtraba en todos los aspectos de la vida.
Así, se puede ver un cartel que explica el modo correcto de saludar a Hitler, un juego de cartas con las efigies de los líderes nazis, un tapiz que decoraba el recinto de la iglesia nazi.
Un cuaderno de ejercicios, que puede ser hojeado de forma electrónica, muestra cómo Hitler modificó el plan de estudios para que las escuelas produjeran correctos pequeños nazis. AFP

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