Pareja tenía hijos adoptivos en jaulas y los alimentaban con comida de mascotas

Los fiscales dijeron que los padres adoptivos sometían a un régimen horrible de abusos que incluían palizas regulares y poca alimentación; todo para recibir un pago de $ 1,500 al mes por el "cuidado" de los ninos. Sonja Kluth, de 57 años, está acusada de golpear a los niños (dos niños de 15 y 11 y una niña de 9 años) con hebillas de cinturones y palos de escoba hasta que perdían el conocimiento.

En un incidente, fué acusada de haber golpeado varias veces con un mazo el dedo del hijo mayor hasta romperlo y cuando el niño trató de huir le dijo: "¡Vuelve aquí ... sabes que necesito más sangre". En otro incidente, un pendiente de la niña fue arrancado de su oreja, y además fue golpeada en la cara con un teléfono que le rompió un diente.

La magnitud de la crueldad se conoció después de que Kluth y su esposo John, de las zonas rurales Yukon, fueran detenidos por varios cargos de abuso infantil. La pareja recibía $ 1,500 en ayuda por la adopción por el estado de Wisconsin, donde había vivido la familia previamente. El dinero se le pagaba a los padres adoptivos en determinadas circunstancias, como cuando es un gran grupo de hermanos que se adopte conjuntamente, o cuando los niños tienen necesidades especiales.

"Estas personas lo hacían sólo por el dinero", dijo el hijo biológico de la pareja, Bill. "Ellos no querían cuidar a estos niños". "Los tenían en un regimen de no hablar, no compartir, yo no podía interactuar con los niños. Siempre los tenían sentados en una esquina, así que sabía que algo no estaban bien".

Documentos de la corte, que se presentaron en el Condado de Canadá, revelaron que los tres niños fueron obligados a vivir en un sótano donde eran mantenidos dentro de jaulas de metal que generalmente se usaban para perros. Dos de los niños eran alimentados con alimento de perro y la niña era alimentada con comida para gatos. Y se les amenazaba con golpearlos si pedían cualquier otro alimento.

La declaración judicial dijo que los castigos erán palizas, dormir en un sótano de 14 metros cuadrados, privación de alimentos o correr vueltas. En otra ocasión, el joven de 15 años de edad, dijo que quemaron su lengua con un utensilio de cocina muy caliente y también lo quemaron en otras partes del cuerpo.

También dijo que habían apretado sus genitales con unas pinzas y lo golpeaban repetidamente en la cara con objetos duros, como tazones de comida para perros. Los documentos judiciales revelan que la Sra. Kluth era la más violenta y que a menudo se "arrastraba" a los niños por la alfombra para que sufrieran quemaduras por el roce.

Pero su marido de 50 años de edad, está acusado de haberse mantenido al margen y no haber hecho nada para proteger a los niños de los maltratos de su esposa. Uno de los muchachos mostró a un investigador susdedos desfigurados y dijo que uno había sido aplastado con un abrelatas, el otro con un mazo.

El abuso se cree que duró por lo menos cinco años y fue descubierto cuando la policía encontró al mayor de los chicos duermiendo en la calle afuera de una tienda. Él reveló el abuso sistemático a los investigadores y entonces la policía allanó la casa de la familia.

El Sheriff dijo que durante las entrevistas John Kluth expresó remordimiento, pero decía que su esposa tenía que mantener la disciplina entre los niños.

La pareja fue liberada tras pagar una fianza de $ 9,000 y $ 7,500.

Fuente: Dailymail

EA

Categoria: