¿Por qué somos fanáticos de las selfies en el ascensor?

¿Por qué somos fanáticos de las selfies en el ascensor?

Tanto celebridades extranjeras como famosos locales y desconocidos eligen este peculiar lugar para tomarse autofotos. ¿A qué se debe esta extraña costumbre?

Desde que las selfies se convirtieron en un componente fundamental de las redes sociales, la rara costumbre de autofotografiarse frente al espejo del ascensor se instaló en celebrities y personas no famosas. ¿Quién de nosotros nunca lo hizo?

¿Narcisismo? ¿Ego? ¿La intimidad de un lugar donde uno está solo, aislado de la mirada ajena? Sea como sea, pocos resisten la tentación de agarrar el teléfono y sacarse una foto.

Los espejos no están puestos porque sí. Cumplen una función en los elevadores. Como existen muchas personas que sienten asfixia o sufren de claustrofobia en lugares encerrados, ayudan a dar la sensación de amplitud a un espacio que suele ser reducido.

Asimismo, resulta inevitable pegar un vistazo al espejo para ver cómo lucimos. Las paredes de vidrios grandes y las luces brillantes capturan nuestro outfit a la perfección y hace que entremos "en cuadro" de la imagen. Además, al estar mirándonos a nosotros mismos, es mucho más fácil predecir el resultado de la fotografía, es decir, saber cómo salimos. Así, podemos mejorar nuestra pose, el pelo, la cara, etcétera.

Aunque resulte curioso, es también una buena manera para calmar la ansiedad y hacer que el viaje en ascensor sea menos tedioso.

Lo cierto es que todavía no existe una explicación científica al fenómeno, resulta algo inexplicable, que hace que muchos saquemos nuestros smartphones, pongamos nuestra mejor cara y hagamos ¡click!

Fuente: Rumbos Digital

PS