Praga de la mano de un mendigo

Un equipo formado por guías ofrece recorridos poco convencionales mostrando rincones que muchas veces pasan desapercibidos a la mirada apresurada del turista: tiendas de objetos de segunda y tercera mano, tabernas donde comer por un módico precio, callejones donde los restaurantes tiran sus sobras... y también la cara menos amable de la ciudad, como los comedores sociales del extrarradio o basureros donde familias enteras viven en chabolas. Incluso es posible hacer rutas nocturnas, alejadas de las zonas más turísticas, para comprobar lo dura que puede ser la vida de un indigente.

El proyecto, que ha ganado un premio internacional de impacto social, ha sido bautizado como 'Pragulic', palabra compuesta por el nombre de la ciudad y la palabra 'ulic', que en checo significa «calle». Los ocho guías que de momento forman el equipo de esta empresa van acompañados de un intérprete si el turista lo requiere y en todos los casos han sido seleccionados entre muchos candidatos por sus conocimientos, extroversión y dotes de comunicación.

"Al principio nos costó encontrar a la gente adecuada", explica Teresa Jurezkova, una de las coordinadoras. "Desgraciadamente, algunos de los candidatos eran gente con adicciones, malas costumbres o simplemente irresponsables".

Mediante la web www.pragulic.cz es posible reservar un tour para el día y la hora que se desea, así como seleccionar al guía que se prefiera. Algunos de ellos tienen experiencia en teatro de calle o trabajan como artistas callejeros e incluso los hay que son verdaderos expertos en algún tema, como Honza Badalec, apasionado de los libros y buen conocedor de la literatura de su país. Siempre lleva consigo un cuaderno donde tiene apuntados datos, curiosidades y citas célebres con las que adorna sus comentarios durante los tours. Con el dinero que gana como guía piensa comprarse un saco de dormir y más libros.

El precio es de sólo ocho euros por un recorrido que en principio dura un par de horas, pero casi siempre se alarga durante toda una tarde. La mitad de ese dinero es para el guía y la otra mitad para la organización, que dado el éxito de Pragulic está a punto de ampliar su oferta. Cuando la temporada turística empiece a languidecer, los organizadores tienen previsto ofrecer sus servicios a escuelas secundarias y grupos de locales dispuestos a conocer mejor su ciudad y a algunos de sus vecinos, aquellos que un día tuvieron casa y ahora buscan su hogar en albergues y portales.

Praga tiene algo más de un millón de habitantes y 4.000 de ellos son indigentes. Gracias a ideas como Pragulic tienen la oportunidad de demostrar que, a pesar de no tener un techo bajo el que vivir, también son vecinos con algo que ofrecer.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/10/04/solidaridad/1349344536.html

DJ

Categoria: